lunes, 14 de diciembre de 2009

Bases de PAZ

Escuela de Medicina Bolívar y Martí 5



Chomsky decía que para calibrar la política exterior norteamericana había que ver cuál era el tercer país en recibir mayor ayuda militar. Siempre el primero ha sido Israel y el segundo puesto lo tiene Egypto. En otros tiempos este tercer puesto en ayuda militar lo ha tenido Turkía, que condujo a la muerte de cientos de miles de kurdos, también con la ayuda del otrora amigo de Donald Rumsfeld, Saddam Hussein. Posteriormente lo ha tenido El Salvador, pequeño País centroamericano que no representa ningún interés sustancial en lo que a lo económico se refiere, pero que en los años ochenta podía ser mal ejemplo para una región que desde el siglo XVIII ha sido de un interés más que especial para la geopolítica norteamericana. (los paises centroamericanos tienen los records de invasión norteamericana en la historia). Sabemos la historia de El Salvador en aquellos años, las muertes de sacerdotes, las torturas, los bombardeos a caseríos enteros, etc, y por supuesto no se nos olvidará la luz que dejó sembrada el gran Hombre, llamado Arnulfo Romero.
Este tercer puesto "privilegiado" lo ocupa en la actualidad Colombia, en el supuesto de combatir al narcotráfico. Qué no se ha inventado a nombre de combatir a los narcos. La estructuración de grupos paramilitares, que tienen como símbolo de su infernal práctica, a las motosierras, por que con este instrumento, culpable también de deforestaciones, descuartizan vivas a sus víctimas. Se inventó el plan Colombia, y se reinventó cambiándole el nombre. Se trajeron asesores israelíes, para que bien aprendan los secretos de la "alta" tortura. Se contaminaron instituciones hasta confundirse paracos y diputados, asesinos y ministros, motosierras y medios de comunicación, falsos positivos y fumigaciones, etc, etc...
Ahora está la novedad implementada por el "premio Nobel" Barack Obama (que falta de respeto para Pérez Esquivel o Rigoberta Menchú) de poner bases militares norteamericanas. El que quiera creer que se están poniendo con el objetivo de combatir el narcotráfico, pues que lo crea. No puedo si no decirles que lean historia y que no caigan en aquel dicho de que "la ignorancia es atrevida".
Definitivamente nunca ha existido la voluntad de combatir el narcotráfico. Todo lo contrario representa intereses económicos que tienen más ceros de los que caben en mi humilde calculadora. Creo que dentro de los objetivos ocultos están:
- Tener un frente para frenar el crecimiento económico de argentina y Brasil, economías que siempre han podido florecer, pero que gracias a intervenciones, presidentes neoliberales o dictaduras han visto sus procesos truncados. A Estados Unidos, como imperio nunca verá con buenos ojos economías que surjan sin dependencia a ellos.
- El control de la Amazonía, que es la fuente de Agua más grande del Mundo y será el recurso natural más codiciado en futuros inmediatos.
- Poner tropas norteamericanas en las fronteras de Ecuador o de Venezuela, para que si son combatidas en posibles incursiones a territorios más allá de la frontera, puedan justificar una intervención. Como lo han hecho tantas veces en la historia, como por ejemplo lo hicieron en México para quitarles la mitad del país. Esto podría pasar inclusive atacándose ellos mismos. No será la primera vez que lo hagan. Recordemos Vietnam y por que no decirlo, lo que pareciera fue el ataque a las Torres Gemelas.
- Limpiar el terreno de revoltosos para que desde Colombia se formen ejercitos tipo los "contras" en Honduras que socavaron la Revolución Nicaragüense.
- Controlar el negocio de la droga. Hay mucho capital colombiano que se beneficia de la droga. Sería ideal para ellos monopolizar ese lucrativo negocio.
Crear bases de paz es pelea que debemos encarar. Y encararlo con alegría y siempre sumando voluntades desde nuestra pequeña comunidad hasta la opinión pública mundial.
Creo que una base de paz es lo que a continuación les entrego, que conseguí en el mundo virtual de internet. Se trata del amigo guitarrista venezolano Aquiles Báez (ésta vez tocando el cuatro), y de la angelical voz de la cantante colombiana Lucía Pulido.
Colombia y Venezuela están más unidos que lo que jamás podrán separar intereses políticos o económicos. Difícilmente se consigue una familia venezolana que no tenga a un familiar colombiano y viceversa.
Los que hemos tenido el placer de conocer los llanos apureños, sabemos que no hay nada más cercano al paraíso terrenal que esos bellos paisajes, donde los atardeceres y amaneceres son larguísimos en tiempo y colores, donde las corocoras, la infinidad de tipos de garzas, los chiguires, babas o culebras que se pasean silvestremente, se combina con el caballo, el ganado y los cantos de ordeño de gente humilde que conserva la mirada plena y el amor intacto.
Me imagino que desde Colombia pensarán lo mismo de El Arauca, y no les faltará razón. Porque así como para los Wayuu no hay sino una sola Guajira, cuando suena el contrapunteo, un pajarillo, o una quirpa, El Arauca y los llanos de Apure no son sino una única tierra.
Disfruten de Aquiles y Lucía, un venezolano y una colombiana que son una sola voz de paz.


2 comentarios:

Pedro Jose Madrigal Reyes dijo...

Nunca hay intención de paz creando bases militares, y bien hacen Venezuela, cuba y Nicaragua, en prepararse para una posible intervención armada… quieren nuestros recursos… Debemos prepararnos para la guerra ideológica que ya a comenzado… Gran entrada…. Saludos.

Gerardo Valentín dijo...

Hermosa interpretación de nuestra música... Desde Francia les envío muchas felicitaciones por el BLOG. Está muy Bueno!