viernes, 6 de junio de 2008

Un día más...

Hijo levántese son las 5:20 a.m. si no lo haces llegaras tarde hoy……..

-Mamá ya voy, cinco minutos más por favor…….. ¡No, levántese ya!

Uy… esta súper fría el agua, no importa, el frió se me quita ahora que me toca recibir clase de educación física.

¡Muévase! Dios lo bendiga, mucho cuidado que si las cosas se ponen malucas me llama desde el colegio y me pone al tanto de la situación…… ¡Bueno señora, te quiero, chao!

Era una mañana fresca y agradable, el sonido de la naturaleza se escuchaba por todas partes, era hermoso escuchar cantar a los pájaros, el sonido de los grillos, el aire que se respiraba era, era, era… extraño.

Muy buenos días, por favor saquen el cuaderno de Ciencias Naturales y alguien me hace el favor de leer en voz alta el último tema tratado la clase anterior.

Recibimos ciencias naturales en las 2 primeras horas del día, después salimos a descanso para que un poco mas tarde recibiéramos clase de Educación física y deportes, “Era la que mas me gustaba, porque me gusta conocer sobre todos los deportes”.

Cuando el profesor ingreso al salón llamo a lista y a continuación nos dio la mejor noticia para nosotros… ¡Hoy tienen deporte libre! Eso significaba que podríamos practicar cualquier deporte.

Tomamos posición para encaminarnos hacia la placa deportiva en la que hacíamos deporte y jugábamos microfutbol. En pocos minutos ya teníamos repartidos los jugadores de cada equipo. Después de un rato de juego alguno de los muchachos miro hacia el lado izquierdo de la placa deportiva (donde se hallaba un pequeño camino que conectaba las canchas con las casas del rededor del colegio) y con él de inmediatamente todos nosotros giramos la cabeza para mirar que pasaba…….. Nuestra mirada no duro ni 3 segundos al ver que por ese camino bajaban 7 paramilitares (Paracos) armados de pies a cabeza, me acuerdo que el de adelante llevaba changon, granadas y un revolver en la parte de la espalda…

¡Hola muchachos! ¿Cómo están?

-bien y ustedes- “contestamos varios con la voz entrecortada”…

-bien por el momento gracias a Dios- contestaron.

¿Podemos jugar con ustedes? En ese instante todos nos miramos y no sabíamos que decir, cuando uno de los compañeros dijo que si.

Cuatro de ellos soltaron sus armas y se dispusieron a jugar con nosotros, ni siquiera nos concentrábamos en lo que estábamos haciendo, no sabíamos que podía pasar si nos rodeaban sus enemigos, lo más probable era que muriéramos.

Al pasar aproximadamente 15 minutos de juego uno de los que no jugaban silbo, ellos miraron y de inmediato recogieron sus armas de fuego, se pusieron las camisas y nos dieron las gracias; Usted… si usted, dígale al rector que los mande para las casas que esto en media hora se calienta… muévase!!!

Llegue donde el rector con el corazón en la mano y le comente lo que había sucedido, pues no esperó y aviso por los parlantes que saliéramos inmediatamente con mucho cuidado y mucha calma…

(Yo siempre andaba con mis dos mejores amigos, shory y niño, desde pre-quinder estudiábamos juntos en el mismo salón de clases, uno al lado del otro para todo.)

Cuando nos faltaban más o menos tres o cuatro cuadras para llegar a nuestras casas sonaron unos sonidos que parecían pólvora (hacían eso para asustar al enemigo) nos confiamos y seguimos, al dar 5 pasos, soltaron una ráfaga impresionante y de inmediato corrimos lo mas rápido que lo permitían nuestras piernas, las balas pasaban encima de nosotros, al correr sentíamos como las esquirlas como golpeaban nuestras maletas, las hojas caían del cielo con huecos en la mitad…. Cansados de correr paramos cuando nos faltaban una cuadra, de repente una vecina se asomo por la ventana y nos grito “¿Quieren hacerse matar o que? Corran a sus casas” se demoro mas en decirnos eso que en iniciar de nuevo el tiroteo, cada uno ingreso a sus casas………

-Mamá te quiero- fue lo primero que dije… escondámonos que están en todo el frente de la casa…….

¡Un día más de vida! Gracias Señor por este día…


Tomado de Exprésate

No hay comentarios: