Entrevista realizada a Eduardo Galeano para la Televisión de Cataluña. Al final de la misma hay una declamación del autor del "Derecho al delirio" La entrevista en su totalidad es excelente. Vale la pena darse el tiempo y oírla en su totalidad.
lunes, 6 de junio de 2011
Entrevista a Eduardo Galeano
Entrevista realizada a Eduardo Galeano para la Televisión de Cataluña. Al final de la misma hay una declamación del autor del "Derecho al delirio" La entrevista en su totalidad es excelente. Vale la pena darse el tiempo y oírla en su totalidad.
viernes, 3 de junio de 2011
Los hijos del Uranio - Nazanín Amirian
De repente, el sol se enfrió. Las mujeres embarazadas parían hijos sin cabeza, y las cunas, avergonzadas, se refugiaban en las tumbas. Luego, los caminos se perdieron en la oscuridad: El sol había muerto”.
Es la escalofriante imagen de la desolación recitada por la poetisa Forugh Farrojzad, que describe el dolor de miles de hijos, madres y padres en Irak, Afganistán y las tierras de la antigua Yugoslavia; aquello que va más allá del sufrimiento “natural” causado por la barbarie de una guerra cualquiera.
Deformados, sin ojos o extremidades, así nacen los “niños del uranio”, ocultos tras las cenizas de los misiles, frutos del experimento con una nueva arma de destrucción masiva: el uranio empobrecido.
Este material fue utilizado por primera vez –que se sepa– en la Guerra del Golfo (1991), durante la cual aviones de EEUU lanzaron sobre los civiles iraquíes explosivos con una radioactividad equivalente a siete bombas de Hiroshima. Se descubrió entonces un cuadro de enfermedades desconocido, apodado Síndrome del Golfo, en los veteranos angloestadounidenses y sus hijos, que venían al mundo con severas malformaciones. Los mismos síntomas detectados más tarde en Yugoslavia y Afganistán tras bombardeos de la OTAN.
El uranio empobrecido se utiliza para revestir los tanques y los proyectiles, por su densidad y capacidad de perforar hasta rocas. Se polvoriza al impactar contra el objetivo, contamina aire, agua y tierra y permanece incrustado en los genes de todo ser vivo durante generaciones. Así, nadie olvidará la lección. Se trata de un desecho radiactivo derivado de la producción del combustible de los reactores atómicos, cedido gratis por las empresas nucleares a la industria militar para así ahorrarse los costes del almacenamiento. Los cementerios nucleares serán los países invadidos.
Lejos de ser un daño colateral, los pueblos son el principal objetivo del uso de esta arma. Al convertirlos en incapacitados, se garantiza un dominio prolongado sobre ellos y sus tierras. De este modo, usan una arma nuclear disfrazada de convencional ante una Justicia internacional que centra su mirada en minúsculos dictadores, desviando la atención pública del terrorismo de Estado de los señores de las grandes guerras genocidas.
tomado de Madres contra la guerra
martes, 31 de mayo de 2011
domingo, 8 de mayo de 2011
De Nóbel a Nóbel. Carta abierta a Barack Obama Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica
Estimado Barack
Al dirigirte esta carta lo hago fraternalmente y a la vez para expresarte la preocupación e indignación de ver como la destrucción y muerte sembrada en varios países, en nombre de la “libertad y la democracia”, dos palabras prostituidas y vaciadas de contenido, termina justificando el asesinato y es festejada como si se tratase de un acontecimiento deportivo.
Indignación por la actitud de sectores de la población de los EEUU, de jefes de Estado europeos y de otros países que salieron a apoyar el asesinato de Ben Laden, ordenado por tu gobierno y tu complacencia en nombre de una supuesta justicia
No buscaron detenerlo y juzgarlo por los crímenes supuestamente cometidos, lo que genera mayor duda, el objetivo fue asesinarlo.
Los muertos no hablan y el miedo al ajusticiado que, podría decir cosas no convenientes para los EEUU; fue el asesinato y asegurar que “muerto el perro se terminó la rabia”, sin tener en cuenta que no hacen otra cosa que incrementarla
Cuando te otorgaron el Premio Nóbel de la Paz, del cual somos depositarios, te envié una carta que decía:” Barack me sorprendió mucho que te hayan otorgado el Nóbel de la Paz, pero ahora que lo tienes debes ponerlo al servicio de la Paz entre los pueblos, tienes toda la posibilidad de hacerlo, de terminar las guerras y comenzar a revertir la grave situación que vive tu país y el mundo.
Sin embargo has incrementado el odio y traicionado los principios asumidos en la campaña electoral ante tu pueblo, como poner fin a las guerras en Afganistán e Irak y cerrar las cárceles en Guantánamo y Abu Graib en Irak , nada de eso haz logrado hacer, por el contrario, decides comenzar otra guerra contra Libia, apoyada por la NATO y la vergonzosa resolución de las Naciones Unidas de apoyarla; cuando ese alto organismo, empequeñecido y sin pensamiento propio, ha perdido el rumbo y esta sometido a las veleidades e intereses de las potencias dominantes.
La base fundacional de la onU es la defensa y promoción de la Paz y dignidad de entre los pueblos. Su preámbulo dice “Nosotros los pueblos del mundo…”hoy ausentes de ese alto organismo.
Quiero recordar a un místico y maestro que tiene en mi vida una gran influencia, el monje trapense de la Abadía de Getsemaní en Kentucky, Tomás Merton que dice” La mayor necesidad de nuestro tiempo es limpiar la enorme masa de basura mental y emocional que atasca nuestras mentes y convierte toda vida política y social en una enfermedad de masas. Sin esa limpieza doméstica no podemos comenzar a ver. Si no vemos no podemos pensar”-
Eras muy joven Barack durante la guerra de Vietnam, tal vez no recuerdes la lucha del pueblo norteamericano por oponerse a la guerra
Los muertos, heridos y mutilados en Vietnam hasta el día de hoy sufren sus consecuencias.
Tomás Merton decía, frente a un matasellos del correo que acababa de llegar “The U.S. Army, key to peace”, “El ejercito U.S., clave de la paz”. Ningún ejército es clave de la paz. Ninguna nación tiene la clave de nada que no sea la guerra. El poder no tiene nada que ver con la paz. Cuando más aumentan los hombre el poder militar, más violan la paz y la destruyen”
He compartido y acompañado a los veteranos de guerra de Vietnam, en particular a Brian Wilson y sus compañeros quienes fueron víctimas de esa guerra y de todas las guerras.
La vida tiene ese no se que, de lo imprevisto y sorprendente de fragancia y belleza que Dios nos dio para toda la humanidad y que debemos proteger para dejar a las generaciones futuras una vida más justa y fraterna, restablecer el equilibrio con la Madre Tierra
Si no reaccionamos para cambiar la situación actual de la soberbia suicida a que están arrastrando a los pueblos a recovecos profundos donde muere la esperanza, será difícil salir y ver la luz; la humanidad merece un destino mejor.
Sabes que la esperanza es como el loto que crece en el fango y florece en todo su esplendor mostrando su belleza.
Leopoldo Marechal, ese gran escritor argentino decía que: “del laberinto se sale por arriba”.
Y creo Barack que después de seguir tu ruta equivocando caminos, te encuentras en un laberinto sin poder encontrar la salida y te entierras más y más en la violencia, en la incertidumbre, devorado por el poder dominación, arrastrado por las grandes corporaciones, el complejo industrial militar y crees tener el poder que todo lo puede y que el mundo está a los píes de los EEUU porque impone la fuerza de las armas e invades países con total impunidad. Es una realidad dolorosa, pero también existe la resistencia de los pueblos que no claudican frente a los poderosos.
Son tan largas las atrocidades cometidas por tu país en el mundo que daría tema para largo, es un desafío para los historiadores que tendrán que investigar y saber de los comportamientos, política, grandeza y pequeñeces que ha llevado a EEUU al monocultivo de las mentes que no le permite ver otras realidades.
A Ben Laden, supuesto autor ideológico del ataque a las torres gemelas, lo identifican como el Satán encarnado que aterrorizaba al mundo y la propaganda de tu gobierno lo señalaba como el “eje del mal”, y eso les ha servido para declarar las guerras deseadas que el complejo industrial militar necesita para colocar su productos de muerte.
Sabes que investigadores del trágico 11 de septiembre, señalan que el atentado tiene mucho de “autogolpe”, como el avión contra el Pentágono y el vaciamiento anterior de las oficinas de las torres; atentado que dio motivo para desatar la guerra contra Irak y Afganistán y ahora contra Libia; argumentando en la mentira y la soberbia del poder que todo lo hacen para salvar al pueblo, en nombre de “la libertad y defensa de la democracia”, como el cinismo de decir que la muerte de mujeres y niños son “daños colaterales”. Eso lo viví en Irak, en Bagdad con los bombardeos en la ciudad y el hospital pediátrico y en el refugio de niños que fueron víctimas de esos “daños colaterales”
La palabra vaciada de valores y contenido, donde al asesinato, lo llamas muerte y que por fin EEUU ha “muerto” a Bin Laden. No trato de justificarlo bajo ningún concepto, estoy en contra de todo terrorismo tanto de esos grupos armados, como del terrorismo de Estado que tu país ejerce en diversas partes del mundo apoyando a dictadores, imponiendo bases militares e intervención armada, ejerciendo la violencia para mantenerse por el terror en el eje del poder mundial. ¿Hay un solo “eje del mal”?. ¿cómo lo llamarías?
Será por ese motivo que el pueblo de los EEUU vive con tanto miedo a las represalias de quienes llaman el “eje del mal”? El simplismo e hipocresía de justificar lo injustificable.
La Paz, es una dinámica de vida en las relaciones entre las personas y los pueblos; es un desafío a la conciencia de la humanidad, su camino es trabajoso, cotidiano y esperanzador, donde los pueblos son constructores de su propia vida y de su propia historia. La Paz no se regala, se construye y eso es lo que te falta muchacho, coraje para asumir la responsabilidad histórica con tu pueblo y la humanidad.
No puedes vivir en el laberinto del miedo y la dominación de quienes gobiernan los EEUU, desconociendo los Tratados Internacionales, los Pactos y Protocolos, de gobiernos que firman pero no ratifica nada y no cumplen ninguno de los acuerdos, pero hablan en nombre de la libertad y el derecho.
¿Cómo puedes hablar de la Paz si no quieres cumplir con nada, salvo los intereses de tu país?
¿Cómo puedes hablar de la libertad cuando tienes en las cárceles a prisioneros inocentes en Guantánamo, en los EEUU, en las cárceles de Irak, como la de Abu Graib y en Afganistán?
¿Cómo puedes hablar de los derechos humanos y la dignidad de los pueblos cuando los violas permanentemente y bloqueas a quienes no comparten tu ideología y deben soportar tus abusos?
¿Cómo puedes enviar fuerzas militares a Haití después del devastador terremoto y no ayuda humanitaria a ese sufrido pueblo?
¿Cómo puedes hablar de libertad cuando masacras a los pueblos del Oriente Medio y propagas guerras y torturas, en conflictos interminables que desangra a los palestinos e israelitas?
Barack mira para arriba de tu laberinto, puedes encontrar la estrella que te guíe, aunque sepas que nunca podrás alcanzarla, como bien lo dice Eduardo Galeano
Busca ser coherente entre lo que dices y haces, es la única forma de no perder el rumbo. Es un desafío de la vida.
El Nóbel de la Paz es un instrumento al servicio de los pueblos, nunca para la vanidad personal
Te deseo mucha fuerza y esperanza y esperamos que tengas el coraje de corregir el camino y encontrar la sabiduría de la Paz.
Al dirigirte esta carta lo hago fraternalmente y a la vez para expresarte la preocupación e indignación de ver como la destrucción y muerte sembrada en varios países, en nombre de la “libertad y la democracia”, dos palabras prostituidas y vaciadas de contenido, termina justificando el asesinato y es festejada como si se tratase de un acontecimiento deportivo.
Indignación por la actitud de sectores de la población de los EEUU, de jefes de Estado europeos y de otros países que salieron a apoyar el asesinato de Ben Laden, ordenado por tu gobierno y tu complacencia en nombre de una supuesta justicia
No buscaron detenerlo y juzgarlo por los crímenes supuestamente cometidos, lo que genera mayor duda, el objetivo fue asesinarlo.
Los muertos no hablan y el miedo al ajusticiado que, podría decir cosas no convenientes para los EEUU; fue el asesinato y asegurar que “muerto el perro se terminó la rabia”, sin tener en cuenta que no hacen otra cosa que incrementarla
Cuando te otorgaron el Premio Nóbel de la Paz, del cual somos depositarios, te envié una carta que decía:” Barack me sorprendió mucho que te hayan otorgado el Nóbel de la Paz, pero ahora que lo tienes debes ponerlo al servicio de la Paz entre los pueblos, tienes toda la posibilidad de hacerlo, de terminar las guerras y comenzar a revertir la grave situación que vive tu país y el mundo.
Sin embargo has incrementado el odio y traicionado los principios asumidos en la campaña electoral ante tu pueblo, como poner fin a las guerras en Afganistán e Irak y cerrar las cárceles en Guantánamo y Abu Graib en Irak , nada de eso haz logrado hacer, por el contrario, decides comenzar otra guerra contra Libia, apoyada por la NATO y la vergonzosa resolución de las Naciones Unidas de apoyarla; cuando ese alto organismo, empequeñecido y sin pensamiento propio, ha perdido el rumbo y esta sometido a las veleidades e intereses de las potencias dominantes.
La base fundacional de la onU es la defensa y promoción de la Paz y dignidad de entre los pueblos. Su preámbulo dice “Nosotros los pueblos del mundo…”hoy ausentes de ese alto organismo.
Quiero recordar a un místico y maestro que tiene en mi vida una gran influencia, el monje trapense de la Abadía de Getsemaní en Kentucky, Tomás Merton que dice” La mayor necesidad de nuestro tiempo es limpiar la enorme masa de basura mental y emocional que atasca nuestras mentes y convierte toda vida política y social en una enfermedad de masas. Sin esa limpieza doméstica no podemos comenzar a ver. Si no vemos no podemos pensar”-
Eras muy joven Barack durante la guerra de Vietnam, tal vez no recuerdes la lucha del pueblo norteamericano por oponerse a la guerra
Los muertos, heridos y mutilados en Vietnam hasta el día de hoy sufren sus consecuencias.
Tomás Merton decía, frente a un matasellos del correo que acababa de llegar “The U.S. Army, key to peace”, “El ejercito U.S., clave de la paz”. Ningún ejército es clave de la paz. Ninguna nación tiene la clave de nada que no sea la guerra. El poder no tiene nada que ver con la paz. Cuando más aumentan los hombre el poder militar, más violan la paz y la destruyen”
He compartido y acompañado a los veteranos de guerra de Vietnam, en particular a Brian Wilson y sus compañeros quienes fueron víctimas de esa guerra y de todas las guerras.
La vida tiene ese no se que, de lo imprevisto y sorprendente de fragancia y belleza que Dios nos dio para toda la humanidad y que debemos proteger para dejar a las generaciones futuras una vida más justa y fraterna, restablecer el equilibrio con la Madre Tierra
Si no reaccionamos para cambiar la situación actual de la soberbia suicida a que están arrastrando a los pueblos a recovecos profundos donde muere la esperanza, será difícil salir y ver la luz; la humanidad merece un destino mejor.
Sabes que la esperanza es como el loto que crece en el fango y florece en todo su esplendor mostrando su belleza.
Leopoldo Marechal, ese gran escritor argentino decía que: “del laberinto se sale por arriba”.
Y creo Barack que después de seguir tu ruta equivocando caminos, te encuentras en un laberinto sin poder encontrar la salida y te entierras más y más en la violencia, en la incertidumbre, devorado por el poder dominación, arrastrado por las grandes corporaciones, el complejo industrial militar y crees tener el poder que todo lo puede y que el mundo está a los píes de los EEUU porque impone la fuerza de las armas e invades países con total impunidad. Es una realidad dolorosa, pero también existe la resistencia de los pueblos que no claudican frente a los poderosos.
Son tan largas las atrocidades cometidas por tu país en el mundo que daría tema para largo, es un desafío para los historiadores que tendrán que investigar y saber de los comportamientos, política, grandeza y pequeñeces que ha llevado a EEUU al monocultivo de las mentes que no le permite ver otras realidades.
A Ben Laden, supuesto autor ideológico del ataque a las torres gemelas, lo identifican como el Satán encarnado que aterrorizaba al mundo y la propaganda de tu gobierno lo señalaba como el “eje del mal”, y eso les ha servido para declarar las guerras deseadas que el complejo industrial militar necesita para colocar su productos de muerte.
Sabes que investigadores del trágico 11 de septiembre, señalan que el atentado tiene mucho de “autogolpe”, como el avión contra el Pentágono y el vaciamiento anterior de las oficinas de las torres; atentado que dio motivo para desatar la guerra contra Irak y Afganistán y ahora contra Libia; argumentando en la mentira y la soberbia del poder que todo lo hacen para salvar al pueblo, en nombre de “la libertad y defensa de la democracia”, como el cinismo de decir que la muerte de mujeres y niños son “daños colaterales”. Eso lo viví en Irak, en Bagdad con los bombardeos en la ciudad y el hospital pediátrico y en el refugio de niños que fueron víctimas de esos “daños colaterales”
La palabra vaciada de valores y contenido, donde al asesinato, lo llamas muerte y que por fin EEUU ha “muerto” a Bin Laden. No trato de justificarlo bajo ningún concepto, estoy en contra de todo terrorismo tanto de esos grupos armados, como del terrorismo de Estado que tu país ejerce en diversas partes del mundo apoyando a dictadores, imponiendo bases militares e intervención armada, ejerciendo la violencia para mantenerse por el terror en el eje del poder mundial. ¿Hay un solo “eje del mal”?. ¿cómo lo llamarías?
Será por ese motivo que el pueblo de los EEUU vive con tanto miedo a las represalias de quienes llaman el “eje del mal”? El simplismo e hipocresía de justificar lo injustificable.
La Paz, es una dinámica de vida en las relaciones entre las personas y los pueblos; es un desafío a la conciencia de la humanidad, su camino es trabajoso, cotidiano y esperanzador, donde los pueblos son constructores de su propia vida y de su propia historia. La Paz no se regala, se construye y eso es lo que te falta muchacho, coraje para asumir la responsabilidad histórica con tu pueblo y la humanidad.
No puedes vivir en el laberinto del miedo y la dominación de quienes gobiernan los EEUU, desconociendo los Tratados Internacionales, los Pactos y Protocolos, de gobiernos que firman pero no ratifica nada y no cumplen ninguno de los acuerdos, pero hablan en nombre de la libertad y el derecho.
¿Cómo puedes hablar de la Paz si no quieres cumplir con nada, salvo los intereses de tu país?
¿Cómo puedes hablar de la libertad cuando tienes en las cárceles a prisioneros inocentes en Guantánamo, en los EEUU, en las cárceles de Irak, como la de Abu Graib y en Afganistán?
¿Cómo puedes hablar de los derechos humanos y la dignidad de los pueblos cuando los violas permanentemente y bloqueas a quienes no comparten tu ideología y deben soportar tus abusos?
¿Cómo puedes enviar fuerzas militares a Haití después del devastador terremoto y no ayuda humanitaria a ese sufrido pueblo?
¿Cómo puedes hablar de libertad cuando masacras a los pueblos del Oriente Medio y propagas guerras y torturas, en conflictos interminables que desangra a los palestinos e israelitas?
Barack mira para arriba de tu laberinto, puedes encontrar la estrella que te guíe, aunque sepas que nunca podrás alcanzarla, como bien lo dice Eduardo Galeano
Busca ser coherente entre lo que dices y haces, es la única forma de no perder el rumbo. Es un desafío de la vida.
El Nóbel de la Paz es un instrumento al servicio de los pueblos, nunca para la vanidad personal
Te deseo mucha fuerza y esperanza y esperamos que tengas el coraje de corregir el camino y encontrar la sabiduría de la Paz.
Adolfo Pérez Esquivel
Nobel de la Paz 1980
Nobel de la Paz 1980
Buenos Aires, 5 de mayo del 2011
Un día como hoy, hace 34 años volví a la vida, tuve un vuelo de la muerte durante la dictadura militar argentina apoyada por los EEUU, gracias a Dios sobreviví y tuve que salir del laberinto por arriba de la desesperación y descubrir en las estrellas el camino para poder decir como el profeta:”la hora más oscura es cuando comienza el amanecer”
jueves, 28 de abril de 2011
Discurso de Julio Escalona con motivo de la celebración del Día Mundial de la Tierra, ante la Asamblea Nacional
Voy a comenzar leyendo el Preámbulo de la Carta de la Tierra, es corto, yo no voy a leer tan corto como esto, pero éste es corto. “La protección de la vitalidad, la diversidad y la belleza de la Tierra es un deber sagrado.” Este es un problema de carácter interclasista, intergeneracional, interétnico e interreligioso, es decir, nos debería preocupar e interesar a todos, como lo ha dicho el diputado Julio Montoya, como parte de esa humanidad dolida, condolida y todavía llena de esperanzas.
A diferencia de los ricos, los pobres se ven gravemente afectados por las consecuencias de desastres ambientales que ellos no han provocado. Ocurre igual con las generaciones futuras que experimentarán daños como consecuencia de decisiones y prácticas que se generan en el presente.
Es probable, entonces, que exista un campo común de intereses; para explorarlo es conveniente exponer las propias opiniones como lo haré a renglón seguido. La década de los 70 estuvo marcada por el informe del Club de Roma sobre los límites del crecimiento. En 1970, se celebró por primera vez el Día de la Tierra, luego pasaron 2 décadas sin celebración alguna. La década de los 80 fue decisiva en la propulsión de denuncias sobre desastres ambientales, en los 80 fue Chernóbil, fue también el derrame del Exxon Valdez, fue también el año de los grandes incendios de la selva amazónica, y otros graves y trágicos acontecimientos.
En 1992, se realizó en Río de Janeiro la Cumbre de la Tierra, en ella se aprobó la estructura jurídica y política de la ONU en materia de Ambiente y Desarrollo, es decir la Declaración de Río sobre Medio Ambiente y Desarrollo, la Convención Marco sobre el Cambio Climático, la Convención sobre la Diversidad Biológica, la Convención de Lucha contra la Desertificación, entre otras.
La celebración de este día tomó un nuevo giró y mayor significación cuando el 22 de abril del 2009, el Presidente de Bolivia, Evo Morales, propuso ante la Asamblea General que el nombre oficial fuese Día Mundial de la Madre Tierra, y así se acordó.
¿Por qué esta batalla?, ¿por qué hoy nos planteamos salvar al planeta? En verdad no se trata, simplemente, de que salvemos al planeta. Informaciones científicas preparadas por la BBC de Londres tienden a indicar que el planeta se desenvolvería y se recuperaría mejor sin nosotros. Eso de que nosotros salvemos al planeta parece estar en conexión con las visiones antropocéntricas, incluso, está en duda si con las visiones en boga sobre la explotación y comercialización del planeta y de la humanidad nosotros somos capaces de salvarnos a nosotros mismos.
Probablemente se trate de la obligación de los seres humanos a desandar el camino de agresión y de violencia que ha caracterizado los últimos siglos de la historia de la humanidad y, tomando el camino de la paz, reverenciar a la naturaleza y agradecer por el don de vivir apoyados por una naturaleza extremadamente generosa.
En todo caso, en las sociedades no capitalistas no hubiese sido necesario que institución alguna tomase la decisión de declarar el Día Mundial de la Madre Tierra, pues en esas culturas la Tierra es celebrada todos los días; en dichas culturas la Tierra es sagrada, es la fuente de la vida. Quizás, en parte, sea nuestra conciencia de culpa la que nos impulse y no una verdadera conciencia de respeto. Para ello, deberemos renunciar a la manera de cómo el capital la define, pues éste la convirtió en factor de producción, en recurso natural explotable. Quizás deberíamos comenzar todos por dejar de hablar de recursos naturales, pues eso significa reducir la naturaleza a una función económica, negarla pues, como ecosistema.
El ser humano dejó de ser una unidad de espíritu, mente, cuerpo y naturaleza y devino en sujeto económico racional guiado por el utilitarismo y el egoísmo; el recurso humano en factor de producción, reducido también a una funcionalidad económica. La idea del ser humano y la naturaleza como partes de un conjunto pleno de interrelaciones, armonías, desarmonías, interdependencias y complementariedades, fue sustituida por la racionalidad del mercado. Ambos, naturaleza y seres humanos, se convirtieron en objetos del mercado, el factor tierra y el factor trabajo, organizados por el factor capital, generan la producción. Así de simple.
Pero la producción es un gran proceso milenario de generación de la vida, de múltiple creación en los distintos planos de la existencia: espiritual, mental y física; proceso que se da en nuestro planeta, pero pleno de interconexiones cósmicas. En este sentido, las palabras producción y creación son sinónimas; producir es, entonces, producir ríos, océanos, montañas, atmósferas y por supuesto los seres humanos, hombres y mujeres; también es producir bienes y servicios orientados hacia el mercado con la finalidad de obtener una ganancia, no de satisfacer necesidades. La producción, como producción de la vida, es la conjunción de fuerzas productivas espirituales, mentales, psicológicas, corporales, naturales, planetarias, cósmicas.
Un grano de maíz no es la simple combinación óptima de factores productivos tales como tierra, trabajo y capital; un grano de maíz es en verdad un milagro de la naturaleza; es la combinación de la fertilidad de la tierra con la energía solar, la cuantía y oportunidad de las lluvias, las temperaturas, el vuelo de los pájaros; la conexión creadora entre la vida vegetal, animal y humana; el talento y los sentimientos humanos, tanto hacia la tierra como hacia toda la naturaleza y la humanidad. La mujer descubre la agricultura, y quizás por eso, la naturaleza, la luna, la tierra, la mar, la montaña y otros elementos naturales, sean femeninos.
En las lenguas occidentales hombre viene de humus, tierra fecunda, tierra cultivable; hay pues, una clara conexión telúrica. La relación directa de los seres humanos con la naturaleza desaparece con nuestra civilización y aparecerá medida por el mercado y la tecnología, es poco probable que hoy sepamos el nombre de los árboles que aún permanezcan cerca de nosotros, o conozcamos el proceso a través del cual un producto generado por la naturaleza llega hasta nosotros cuando lo adquirimos en el mercado. Generalmente, no contactamos con el mundo natural que lo produce, sino con el producto anónimo y despersonalizado que aparece en unos estantes también despersonalizados.
Fue necesario modificar la concepción del tiempo. En el tiempo bíblico hay tiempo para sembrar, para cosechar, para descansar, para amar; en el capitalismo el tiempo es oro, un bien económico, por más que corramos no tenemos tiempo, como regla general sólo vamos teniendo tiempo para actividades vinculadas directa o indirectamente al trabajo, el tiempo dejó de pertenecernos y el ocio se convirtió en una mercancía; murió el altruismo, el dar sin esperar nada a cambio, se impuso el egoísmo y el individualismo, lo que terminó afectando la relación con Dios, transformando la fe en una fe de comerciante: Dios si me concedes éxito colaboraré para que se construya una iglesia.
La educación se convirtió en un aspecto esencial para una visión fragmentada de la realidad, lo que confirma que la educación siempre ha estado ideologizada, con el desarrollo mundial del capital y los medios de información, esa visión se globalizó y se convirtió en pensamiento único. A todos, cuando estudiamos biología en la escuela primera, nos enseñaron a definir un árbol como algo que tiene raíces, tronco, ramas, hojas, flores y da frutos. En la visión fragmentaria de la realidad, en efecto eso es un árbol; pero un árbol es y forma parte de un ecosistema en interdependencia con la temperatura, las lluvias, el sol, las aves, la altura, los otros árboles, los seres humanos, pero el árbol no deja de ser un árbol que, en efecto, tiene raíces, tronco, ramas, etcétera.
La interrelación, la interdependencia y la complementariedad no provocan la desaparición de las especies individuales, por el contrario, las afirman. La visión fragmentaria conduce a creer que un árbol o grupo de árboles pueden ser talados y no pasa nada pues permanece el bosque; que una selva puede ser destruida parcialmente y no pasa nada, pues todavía queda selva. Desde la economía se cree, precisamente, que generalmente se pueden tomar ciertas partes y resguardar otras, así se viene tomando y deteriorando partes cada vez más vastas del planeta. Desde la economía se supone que la naturaleza puede ser fragmentada y utilizar una parte sin afectar las otras, y entonces se pueden calcular los costos ocasionados por el agotamiento neto de los recursos naturales, todo lo que queda puede ser cuantificable en metros, litros, kilogramos, etcétera, pero los efectos de carácter sociológico, cultural, psicológico, antropológico y ecológico difícilmente son cuantificables.
Todos los aspectos que tienen que ver con interrelaciones, interdependencia y complementariedad destruida, difícilmente pueden ser medidos y mucho menos recuperados. Esto es lo que los planificadores generalmente no toman en cuenta, así avanzan los proyectos de desarrollo sacrificando a la naturaleza y a los seres humanos. Deben ser intervenidos los ecosistemas, de hecho, eso es lo que el ser humano ha venido haciendo desde que existe sobre la Tierra. Cuando se descubrió la agricultura en el período neolítico, al preparar el terreno para la siembra se desecharon unas especies y se privilegiaron otras.
La cuestión es si la intervención destruye o no los equilibrios ecosistémicos, si permite que la naturaleza se recupere o, por el contrario, la va destruyendo, la va matando. En informes científicos han establecido que la temperatura del planeta no debe incrementarse más allá de 1 grado o de 1,5 grado centígrado con respecto a la hora preindustrial, para ello es necesario reducir las emisiones de gases de efecto invernadero hasta el 2020 de 50% como promedio con respecto a los niveles de 1990. De lo contrario estaremos enfrentando una catástrofe planetaria.
Estas reducciones deben seguirse realizando drásticamente hasta el 2050. Esto se relaciona con la proporción de carbono existente en la atmósfera. Hace 200 años existían 275 partes por millón, hoy existen 392 partes por millón. De acuerdo con los estudios científicos ese promedio debe reducirse urgentemente a 350 partes por millón, por lo cual es imprescindible la reducción de emisiones de dióxido de carbono.
Tiene que ver esto con la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y el Protocolo de Kyoto firmado en la ciudad de Kioto, Japón, el que regula precisamente estos temas. En este punto, entre otros, es donde están estancadas las negociaciones sobre el cambio climático. Copenhague marcó un punto de inflexión hacia el desconocimiento de las convenciones internacionales. Copenhague fue la Cumbre que se hizo el año 2009 en la ciudad de Copenhague. La intervención del Presidente Chávez y de la Delegación de Venezuela fueron vitales para frenar este desconocimiento. Hoy vimos parte de la intervención del Presidente Chávez en el video que se transmitió.
En septiembre de 2008 la Tierra sobrepasó en 40% su capacidad de reposición de los recursos necesarios para las demandas humanas, y hoy día ya estamos necesitando dos planetas Tierra para atender la existencia humana. Estos desequilibrios se corresponden con desequilibrios sociales y humanos de extrema gravedad, como promedio, el 20% de los más ricos absorben el 82,4% de las riquezas mundiales, mientras que el 20% de los más pobres sólo utilizan 1,6%.
Para una reconceptualización, más allá de la visión económica, es necesario precisar muy bien que la naturaleza es la fuente de la vida, y la vida misma no es una reserva de recursos naturales o materias primas, no es el factor de producción, el ser humano es una unidad de espíritu, mente, cuerpo y naturaleza en interdependencia con todo lo existente.
De tal manera que si provocamos la muerte de la vida natural, en esa misma medida se va limitando y destruyendo la vida humana. Esto tiene que ver con los derechos de la Madre Tierra, no como una consideración jurídico-formal, sino como un concepto vital que rechaza el antropocentrismo. Esto fue reivindicado por el Presidente Evo Morales, quien inauguró entre esos derechos, el derecho a la existencia, a la vida, el derecho que las riquezas no sean agotadas por el desarrollo, el derecho a no ser contaminada, el derecho a la vida armónica, a la biodiversidad, a la armonía y al equilibrio.
Con todo respeto, exhorto a esta Asamblea Nacional a legislar en función de garantizar los derechos de la Madre Tierra, porque considero que así como el genocidio es un crimen contra la humanidad, el ecocidio y el genocidio deben ser considerados como tales y penados en consecuencia, no se puede permitir en función del enriquecimiento de pocos, que sean asesinados animales, bosques, lagos, mares, etcétera.
Lo anterior nos lleva al tema de la productividad. Esta crisis civilizatoria tiene diversas manifestaciones con un denominador común: La destrucción de los ecosistemas terrestres en función del incremento de la productividad de las empresas, lo que garantiza una mayor velocidad en la acumulación de ganancias, pero la máxima productividad de las empresas se logra destruyendo la máxima productividad del planeta. La productividad del planeta es la capacidad de éste para producir oxígeno, agua, tierras fértiles, un ambiente sano, en fin, su capacidad para crear vida. La máxima productividad planetaria se basa en la máxima conservación del conjunto de los equilibrios ecosistémicos, es lo que hace más productivo y hermoso al planeta Tierra y a todas las especies que lo habitan, incluida la especie humana.
La productividad empresarial es la cantidad de productos obtenidos por unidad de tiempo en un determinado período histórico en correspondencia con la formación de la fuerza de trabajo y el desarrollo científico-técnico. Ello se funda en la consideración de los daños causados a la naturaleza como costos externos, es decir, no son imputados a la contabilidad de la empresa. Se basa, por tanto, en la destrucción de los ecosistemas, de los equilibrios planetarios y, consecuentemente, de la vida, lo que está en la raíz de los desastres climáticos que vivimos hoy que son la contrapartida de las mil millonarias ganancias del capital.
El sistema capitalista es el sistema productivo más ineficiente que haya conocido la historia; ningún otro acumula la cantidad de ríos, lagos, mares, montañas, selvas, animales y seres humanos liquidados, asesinados; ningún otro ha causado tales destrozos a través de guerras mundiales y una ilimitada cantidad de guerras regionales y locales; ningún otro ha generado tanta cantidad de viudas, huérfanos, lisiados, torturados, martirizados y muertos en vida; ningún otro ha acumulado tal cantidad de genocidios, ecocidios y geocidios; ningún otro ha generado tal cantidad de desiertos y sequías en la Tierra y en el corazón humano; ningún otro ha provocado tal cantidad y calidad de sufrimientos, de odio, discriminación racial y cultural; ningún otro ha generado tal cantidad de violaciones a los derechos humanos y de la Madre Tierra; ningún otro ha acumulado tal masa de capitales a partir de la muerte y la destrucción. Es, en estricto sentido, el súmmum de la barbarie.
En correspondencia con lo dicho, el mundo está dominado por una coalición de banqueros, generales, políticos y científicos a quienes sólo les interesa el lucro personal, es la mayor acumulación de poder que registra la historia, pues, concentra el poder financiero, el poder militar y el monopolio de la información y la acumulación a escala mundial. Las bases de este superpoder son el gasto militar, que se incrementa constantemente como una clara amenaza para la humanidad y los ecosistemas; el gasto militar del mundo creció en 45% durante los últimos 10 años, con Estados Unidos acumulando casi la mitad del crecimiento del poderío bélico global.
De hecho, las guerras vienen devastando el planeta y realizando fuertes contribuciones al calentamiento global, por lo que deben ser tomadas en cuenta en los debates que se vienen realizando.
Una fuerte ofensiva contra lo público y contra el patrimonio común que pertenece a toda la humanidad con el propósito de privatizarlo todo. Se está decidiendo si los bosques, si los recursos genéticos, si los conocimientos ancestrales de las culturas primigenias, si la diversidad cultural, si nuestras creencias religiosas, continúan siendo patrimonio de la humanidad, o si serán convertidas en nuevas fronteras para hacer negocios. También se está decidiendo si las tierras fértiles, si las aguas, fueron destinadas a producir agrocombustible o alimentos; si las semillas transgénicas derrotarán a las semillas tradicionales. Y una gran corporación, Monsanto, decidirá qué y cómo sembramos, qué comemos, mientras acumulan billones a costa de la salud de la gente y de las tierras.
Si el mercado no sólo continuará rigiendo nuestras vidas sobre la base del crecimiento de los beneficios capitalistas sino también invadirán la vía silvestre, el silencio de los bosques, el murmullo de las voces de la selva. Les pondrán un precio y una etiqueta. Si los conocimientos ancestrales de los indígenas del mundo serán patentados por una transnacional y retornarán hacia nosotros envueltos en un extraño meidinn.
Han desplegado por el mundo sus fuerzas militares, pero han desplegado otro ejército de científicos mercenarios que a través de la nanotecnología, geoingeniería, biotecnología, ingeniería genética, ciencias cognitivas, robótica, nos inundarán de basura con el nombre de fármacos, materias primas, en fin, un nuevo planeta creado en los laboratorios.
Los ejércitos y las guerras se están privatizando. En el año 2007 Estados Unidos estableció que un 70% de su presupuesto de inteligencia secreta fue gastado en contratistas privados, las compañías militares privadas operan en más de 60 países y obtienen ganancias anuales de 180 mil millones de dólares con papeles relevantes en Irak, Afganistán y el que están manteniendo en Libia. Los soldados del presente y del futuro no se preguntarán a qué país pertenecen sino a qué compañía, no se morirá en los campos de batalla por una bandera, en todo caso no una bandera de un país sino la bandera de Halliburton o Blackwater para obtener ganancias a costa de la sangre y la vida de la gente que, supuestamente, por motivos patrióticos va a los campos de batalla. Por fortuna que ése no es ni el presente ni el futuro de Venezuela.
El sistema de prisiones privadas también crece rápidamente en Estados Unidos. El complejo de la industria carcelaria utiliza prácticas de trabajo esclavo que es vendido a grandes corporaciones como IBM, Boeing, Motorola, Microsoft, Texas Instrument, Intel, entre otros. Es decir, el sistema carcelario de Estados Unidos tiende a ser privado, manejado como una empresa en donde los prisioneros son simplemente esclavos y estas grandes transnacionales que se venden con una publicidad como benefactoras del mundo, buena parte de su trabajo en la actualidad viene de esas cárceles.
Estas cárceles se alimentan además fácilmente. En el estado de Arizona se aprobó una ley que se conoce con el nombre de los 3 strikes, o sea, primer strike, segundo strike y tercer strike; cualquier delito que cometas, cualquiera, es el primer strike, segundo delito que cometas, cualquiera, es el segundo strike y cualquier delito que cometas, cualquiera, es el tercer strike, ¿saben lo que significa el tercer strike? Cadena perpetua. Esa ley es peor que la Ley de Vagos y Maleantes que por fortuna fue derogada en nuestro país.
Hay un caso famoso en Estados Unidos, famoso pero esa fama no sirve para nada. Un joven se robó un pedazo de pizza en una pizzería, porque tenía hambre y ése fue su tercer strike y está preso, cadena perpetua. Ese es el país más democrático en el mundo.
La onda privatizadora y la radicalización de la ortodoxia neoliberal están causando estragos a través del mundo, acentuando el predominio del capital financiero, el deterioro de la economía real, la liquidación del Estado del bienestar, dejando a millones de personas literalmente en la calle.
Les leo lo siguiente: “Según datos aportados por Democracy Now, los siguientes son los resultados de las políticas de Estados Unidos, fundadas en reducir los impuestos a los más ricos. Al menos la cuarta parte de las reducciones de impuestos beneficiarán al 1% más adinerado de la población. El único grupo que verá sus impuestos incrementados serán los trabajadores que perciben los salarios más bajos. Las compañías Goldman Sachs, JPMorgan Chase, Bank of America, CitiGroup y Morgan Stanley, ganaron $ 93 mil 700 millones durante los primeros nueve meses de año 2010, apenas 10% menos del récord de $ 127 mil 800 millones del año pasado.”
Precisamente, 2008, 2009, 2010, plena crisis mundial que echó a la calle a miles de ciudadanos de Estados Unidos que perdieron sus viviendas, que incrementó a los hambrientos del mundo en mil millones, y sin embargo la crisis no los afectó a ellos porque mientras más profunda es la crisis más ganancias obtienen.
Los recortes de los gastos en salud, educación, a la atención de ancianos, niños y madres, son excepcionalmente graves en Estados Unidos y Europa. Con el argumento de reducir el déficit público, se está realizando una acelerada transferencia de recursos del Estado y de la población hacia el sector financiero. Esto no es ninguna exageración, este empobrecimiento que ocurre actualmente en Estados Unidos, por el severo recorte de los gastos sociales, es la contrapartida de los auxilios financieros mil millonarios que el Estado estadounidense concedió a la banca.
Ahora, por supuesto, el déficit en Estados Unidos se ha agudizado y son necesarios estos recortes presupuestarios, mientras que no hay manera de colocar un impuesto a las transacciones financieras que podían producir muchísimo más que lo que se está recortando en gastos de salud, en gastos de educación, etc. Literalmente la gente está siendo sacrificada para salvar a los bancos.
La excepción en Europa ha sido Islandia, país poco conocido por nosotros, donde no hay un gobierno socialista, pero en ese gobierno, el paquete del Fondo Monetario Internacional y del Banco Central Europeo orientaba aplicar estas políticas. Esto fue sometido a referéndum y la gente lo rechazó, decidiendo que no se sacrificaría a la gente para salvar a la banca, que Islandia pagaría lo que pudiera pero que mantendría la inversión social.
Como consecuencia, los hambrientos del mundo ya superan los mil millones de habitantes, y a ellos van incorporándose pobladores del Norte, incluso blancos a los que, en consecuencia con los patrones racistas, se les ha bautizados como los white trash, basura blanca. La cohesión social, sobre la base de política con justicia social, está rota. Una devastadora guerra social ambiental está en desarrollo. La cohesión se logra mediante una dictadura mediática que impone valores, una visión totalitaria del mundo y salidas individuales sustentadas en el éxito material. El miedo es el denominador común que cohesiona; el miedo al extranjero al que tiene otro color de piel, otra religión, otra cultura; al pobre; al desempleado. Esta es la exclusión que niega la democracia y legitima la violencia.
Venezuela y, especialmente, el Presidente Hugo Chávez Frías, es líder de la Cooperación Sur-Sur. La Cooperación Norte-Sur no sólo se va reduciendo sino que está llena de trampas y condicionalidades, amenazas y agresiones contra la soberanía e integración territorial, desestabilización de gobiernos e imposición de políticas económicas, fiscales y monetarias, financieras, ambientales y sociales que afectan los derechos a la salud, la educación, la vivienda y el trabajo.
La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América: Petrocaribe, la Asociación América del Sur-África, Unasur, la futura Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe, el Banco Sur, el Sucre, entre otras iniciativas, han ido creando un importante campo en las relaciones internacionales fundado en la cooperación solidaria, el comercio justo, los beneficios compartidos y nuevas relaciones monetarias, culturales y ambientales.
Si una parte importante de las reservas internacionales de los países del Sur, como lo ha propuesto el Presidente Hugo Chávez, se depositaran en instituciones financieras del Sur para financiar proyectos de ruptura con el subdesarrollo, ello implicaría una revolución: Generar liquidez y créditos para el Sur. Es una de las llaves para nuestra autonomía. El secreto, la clave de las políticas del Fondo Monetario Internacional es el monopoliodel crédito. Todo el que necesita crédito en el mundo, tiene que pasar directa o indirectamente por el FMI. Por eso, crear instituciones financieras del Sur que rompan con el monopolio del crédito de las instituciones financieras internacionales, provocaría un cambio que no imaginamos, porque sería poder disponer directamente de recursos para inversiones en ambiente, en educación y en salud sin pasar por las condicionalidades arbitrarias y totalitarias del Fondo Monetario Internacional. Por tal razón, el proyecto del Banco del Sur y otras iniciativas financieras del Sur son sumamente importantes.
Algo que se sabe muy poco, porque esta noticia no se publica, ésta que digo ahora, y es en cuanto a que ustedes saben que el problema de Libia todos hemos dicho que tiene que ver con el petróleo, así como con el agua y eso es verdad. Pero lo que no se sabe es que dos días después que el Consejo de Seguridad aprobó iniciar los bombardeos en Libia, la oposición Libia creó un Banco Central. ¿Qué raro, verdad? No creó un ejercito, el ejército se lo están creando desde afuera ahora. ¿Por qué? Porque también se sabe poco que Gadafi, más allá de la opinión que cada quien pueda tener sobre Gadafi, es otro problema. El que voy a plantear es este, y resulta que Libia tiene reservas internacionales más altas que cualquier país desarrollado, ya que tiene 200 mil millones de dólares y creo que son 164 toneladas de oro. Bueno, lo tenían porque están embargados, pero cuando los tenía, Libia decidió crear el Dinar de Oro como moneda de la unión africana. Esa negociación iba en marcha y estaba teniendo éxito, pero ¿saben para qué? Para sustituir al dólar y al euro, lo que originó una acusación de Sarkozy a Gadafi como enemigo financiero de la humanidad, no del euro y del dólar, sino de la humanidad. Por supuesto, cuando un país hace eso no puede ser tolerado, pero –ojo– el Banco del Sur tiene el mismo propósito. Entonces, hay que estar alertas, compañeros.
Uno de los problemas del mundo de hoy es que las potencias del Norte, en la medida en que se consideran las tendencias totalitarias y el uso de la guerra como instrumentos para dirimir conflictos, han ido debilitando, incluso, anulando a los organismos multilaterales y el multilateralismo. La ONU ha sido colonizada por dichas potencias, y el Secretario General, en los hechos, actúa en función de las estrategias del Norte. Esto no es ninguna exageración, si un día tenemos tiempo podemos contar cómo es todo esto ahorita; qué es lo que está pasando ahorita en la ONU; qué está haciendo el Secretario General; por qué se ha convertido realmente en una dependencia colonial de los países del Norte.
Libia ha sido un punto de inflexión importante, tuvieron todas las posibilidades de buscar un acuerdo, un camino pacífico para resolver la crisis, que por lo demás es el mandato de la Carta de las Naciones Unidas, el mandato de la Carta de las Naciones Unidas no es salir a bombardear, es salir a buscar la paz.El ex presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula dio una declaración diciendo: el Secretario General en lugar de mandar bombarderos ha debido ir allá a conversar. Había una propuesta de la Unión Africana que nombró una comisión de alto nivel, de presidentes, para ir a Libia a negociar la paz, y eso al Consejo de Seguridad no le importó; había o hay un enviado por parte del Secretario General a Libia, por supuesto, que cuando se mandó un emisario, un enviado alterno es para escuchar el informe, ese informe no se esperó; dos días antes hubo, en el seno del Consejo de Seguridad, una propuesta de Rusia para llamar un alto al fuego e iniciar la mediación, eso no se aprobó, y por supuesto hubo también la propuesta de paz del Presidente Hugo Rafael Chávez Frías. Ninguna de estas cuestiones fue considerada por el Consejo de Seguridad, por eso, entre otras razones, cinco países se abstuvieron, y estas son parte de las razones que dieron y eso consta en acta del Consejo de Seguridad.
Sin embargo prefirieron profundizar la guerra, la muerte de civiles y, en general, el sufrimiento de la población. Es obvio que los bombardeos iban a profundizar la crisis humanitaria, como de hecho está ocurriendo, luego van de una ilegalidad a otra. La Resolución 1.973 no autoriza enviar fuerzas de infantería, ya anunciaron oficialmente, Italia y Francia, que envían asesores, y lo anuncian públicamente. Eso está prohibido y la Seguridad no dice nada y el Secretario General menos. Van a entregar armas a la oposición Libia, lo han anunciado que van a entregar armas porque, claro, están en desventaja militar, pero eso fue lo que se planteó con un alto al fuego, precisamente. Alto al fuego, paramos eso, pero no, es preferible enviar asesores militares, enviar armas, entrenamiento militar, entregar financiamiento a las partes en conflicto, eso está en el embargo, pero la Secretaria de Estado, Clinton, anunció la entrega de 25 millones de dólares a la oposición Libia, eso lo leyeron todos ustedes en la prensa, eso es ilegal, eso no está permitido. Pero, ¿quién lo impide? Creo que debiéramos hacer algo sobre eso.
Organizar la venta de petróleo para financiar la guerra. El embargo petrolero es absoluto, no es que unos pueden vender petróleo y otros no. De paso, esto de la venta de petróleo es muy grave para Venezuela. Hay muchas trasnacionales petroleras que controlan campos petroleros. Pero, incluso, en esos lugares las decisiones sobre petróleo: dónde se vende, cómo se vende, a qué precio, las toma el estado respectivo. Se podría dar el caso en Libia por primera vez, unas trasnacionales del petróleo controlando el área petrolera, que es la verdadera zona de exclusión aérea. Se está bombardeando todo menos eso, porque la idea es vender petróleo de ése en el mercado internacional para financiar la guerra, vendido directamente por trasnacionales petroleras, lo cual sería un precedente gravísimo.
Hay que impulsar el Plan I 2015, donde esta organización cumplirá 70 años, para convocar a una gran asamblea mundial de pueblos y gobiernos que redacte un borrador de lo sería la nueva carta de los pueblos para refundar las Naciones Unidas, la idea de refundar las Naciones Unidas está en un discurso del Presidente Hugo Rafael Chávez Frías; y marchar a hacer un gran parlamento mundial capaz de expresar y defender los derechos humanos y los derechos de la Madre Tierra. Este borrador sería sometido a un gran referéndum aprobatorio a través de todos los continentes.
Tengo la convicción de que estamos ante una crisis general de carácter civilizatorio. Lo que está en juego es la construcción de otra civilización tomando un camino diferente al recorrido por Occidente, pues la profundización de la civilización occidental sólo agudizará la crisis planetaria, la crisis global que estamos experimentando.
La base energética, el patrón de producción y consumo, la relación con la naturaleza, la organización de la producción social, el papel del Estado en la economía, el rol del capital privado, constituyen una de nuestras más serias preocupaciones. En estos temas está en juego si avanzamos reproduciendo el socialismo del siglo XX o vamos construyendo en los hechos otro proceso, otro modelo de sociedad. Al petróleo le quedan varias décadas pero la energía de la nueva civilización no es y no será de origen fósil, la estrategia nacional debe hacerse pensando que el 2050 ya llegó, sin renunciar a ventajas económicas y geopolíticas inmediatas. En la región del norte del Orinoco hay 3 milagros de la naturaleza, los humedales de Monagas, la Faja Petrolífera del Orinoco y la Plataforma Deltana, ellos constituye un gran ecosistema, absolutamente interdependiente. Por tanto, su utilización económica es una gran prueba para la sabiduría humana.
Está en juego si el petróleo y el gas, allí concentrados, actúan destruyendo el ecosistema o esa riqueza puede ser extraída preservando y multiplicando la vida. Los humedales son formaciones de una gran riqueza en biodiversidad, por lo que existe una convención internacional que los protege y un día Internacional de los Humedales, el 02 de febrero.
En la Plataforma Deltana se forman los alevines, es decir, las crías que alimentan la pesca del Mar Caribe. La Plataforma Deltana, además, es de una gran riqueza gasífera. Ahí están los dilemas planteados. Venezuela recibió bendiciones a través de la pródiga naturaleza que ha recibido, la sostenibilidad proclamada en los Principios de Río obliga a no sacrificar a las generaciones futuras por los beneficios de las generaciones presentes. Hablo, pues, de un modelo de sociedad construido desde dentro, no hacia adentro, no es la autarquía, es crear una base productiva de bienes esenciales orientada hacia el mercado interno. La clave es la agricultura, la ganadería, la industria, dirigidas al consumo interno y el crecimiento del consumo de bienes esenciales. Nuestras ciudades no pueden seguir siendo copia caricaturesca –a veces– de la ciudad moderna explotadora del campo. El 15% de la comida del mundo se produce en las ciudades y ello puede ir marcando la desaparición de la separación entre campo y ciudad.
Los barrios de Caracas pueden ser aldeas basadas en los consejos comunales, que administren la salud, la educación, la seguridad ciudadana, la construcción y remodelación de viviendas, la producción de alimentos, la distribución del agua, la producción de energía. Las redes familiares en general, las redes de apoyo cobran una importancia capital desde donde se deben erradicar las avanzadas del paramilitarismo, las redes del microtráfico de drogas, de prostitución, secuestros, etcétera, que el paramilitarismo estimula; sobre esa base se puede construir un programa mínimo unitario donde confluyan los chavistas, los adecos, los copeyanos, los de Primero Justicia, Un Nuevo Tiempo, etcétera, pues en la base lo que la gente esencialmente es pueblo explotado, sufriente, solidario, bolivariano, y aun cuando algunos puedan no creerlo, esto es ecología.
Viene otra crisis alimentaria mundial. Los precios de los alimentos crecieron un 32% entre junio y diciembre del 2010, y los métodos de una parte de la burocracia pública y un sector privado que sólo persigue ganancias, no nos salvarán de la escasez y la inflación.
Esto orienta la ciencia, la tecnología y las universidades que queremos; no es conveniente centrar las inversiones en la ciencia y la tecnología dominante, pues son otros nuestros objetivos. Haremos adaptaciones, aplicaciones y tomaríamos como base ciertas áreas estratégicas como la comunicación y la información, priorizaremos las soluciones alternativas que implican valorar las culturas tradicionales, los inventos populares y los avances de un mundo académico que piense en la ruptura del subdesarrollo y no en las necesidades de la globalización neoliberal y del desarrollismo, incluido el desarrollismo socialista que es capitalismo. Lo dicho supone la profundización de la democracia participativa y protagónica teniendo como base la corresponsabilidad entre electores y elegidos, la consolidación del Poder Popular y la extinción progresiva del Poder Estatal. Los pueblos originarios y las comunidades campesinas son claves en la lucha por la democracia y la liberación de los ecosistemas. La ofensiva del capital contra la agricultura y las semillas tradicionales y para apropiarse de las riquezas naturales, los recursos genéticos, la biodiversidad de los conocimientos ancestrales de los pueblos originarios, está en la raíz de las encarnizadas persecuciones contra las poblaciones campesinas y los pueblos originarios como es el caso del pueblo yukpa, entre otros tantos pueblos originarios de Venezuela.
Soy solidario con sus demandas por territorio, justicia y dignidad. Son intereses transnacionales vinculados a la explotación del carbón y la naturaleza toda, los que están detrás de los atropellos y de las violaciones a sus exigencias a tener tierras amplias y suficientes para sus particulares maneras de asumir el buen vivir en relación con su cuerpo, con la sociedad y el cosmos, a mantener sus culturas originarias y únicas, a la libre determinación, a la autonomía y sus propios gobiernos, el uso de los recursos y el ejercicio pleno de jurisdicciones indígenas dentro de sus territorios, entre otros derechos de conformidad con la Constitución Bolivariana y otras leyes de la República.
Necesario es reconocer y aplicar las orientaciones y directivas que sobre el particular ha señalado el Presidente Chávez. La conformación de estados plurinacionales con pluralismo jurídico, pluriculturalidad multiétnica y multilingüe es aporte central de los pueblos indígenas. Simón Rodríguez dijo que había tratado de hacer del mundo un paraíso para la gente, pero el mundo se convirtió en un paraíso para él. Hagamos un homenaje a Simón Rodríguez trabajando para construir el paraíso en la Tierra. Digamos con Leonardo Boff:
“Que el nuestro sea el tiempo que se recuerde por el despertar de una nueva reverencia ante la vida, por la firme resolución de alcanzar la sostenibilidad, por el aceleramiento de las luchas por la justicia y la paz y por la alegre celebración de la vida”.
Dijo Galeano que entusiasmarse, según los griegos, significa tener a los dioses por dentro. Despidámonos hoy con entusiasmo, con los dioses por dentro para invocar a los dioses de la paz y conjurar los demonios de la guerra.
Julio Escalona
Embajador Alterno de Venezuela ante la ONU
Julio Escalona
Embajador Alterno de Venezuela ante la ONU
jueves, 14 de abril de 2011
¡Indignaos! - Stephane Hessel
Open publication - Free publishing - More francia
El manifiesto de Stephane Hessel se ha convertido en un éxito editorial entre la juventud europea. Este escritor, excombatiente de la Resistencia Francesa y redactor de la Declaración Universal de los derechos Humanos, hace un llamado a la Juventud y a los pueblos ha asumir la resistencia frente a retrocesos que se viven en la actualidad, tanto en Derechos Humanos como en Libertad, frente a los poderes de los medios de comunicación y del dinero. Vale la pena su lectura y su difusión.
Stephane Hessel en Wikipedia
Video de Stephane Hessel subtitulado en español
El manifiesto de Stephane Hessel se ha convertido en un éxito editorial entre la juventud europea. Este escritor, excombatiente de la Resistencia Francesa y redactor de la Declaración Universal de los derechos Humanos, hace un llamado a la Juventud y a los pueblos ha asumir la resistencia frente a retrocesos que se viven en la actualidad, tanto en Derechos Humanos como en Libertad, frente a los poderes de los medios de comunicación y del dinero. Vale la pena su lectura y su difusión.
Stephane Hessel en Wikipedia
Video de Stephane Hessel subtitulado en español
jueves, 31 de marzo de 2011
Vivir (mejor) con menos - Agustín Moreno
Vivir (mejor) con menos
Si la escuela educa, el sistema deseduca. Salimos de unas navidades marcadas, a pesar de la crisis, por los impresionantes atascos en las entradas a los centros comerciales. Frente a esto existen muchas familias en paro o el Gallinero de la Cañada Real Galiana, ese Cuarto Mundo que nadie quiere ver de chabolas, miseria, barro y niños de grandes ojos que sobreviven en la gran ciudad.
Decía Pasolini hace cuarenta años a propósito de la navidad que “para el nuevo capitalismo es indiferente que se crea en Dios, en la Patria o en la Familia. Ha creado su propio mito autónomo: el consumidor que se siente feliz de serlo”. El sistema económico dominante no busca cubrir las necesidades de la humanidad, sino el máximo beneficio empresarial. La producción y el consumo masivo crean necesidades ficticias con consecuencias negativas.
Las respuestas deben ser radicales: cambio de modelo socioeconómico y cambio de vida. Se necesitan soluciones globales o aumentarán la injusticia y la crisis medioambiental. Un concepto nuevo como decrecimiento tendrá que valorarse. Hay que apostar por la reorganización de la sociedad, por la racional utilización de los recursos frente a la concentración de la propiedad, el trabajo alienante y el consumo desaforado. Por un nuevo orden de valores que refuerce la solidaridad y la ayuda mutua, que socialice la cultura. Es la opción por una vida más austera y más sencilla en lo económico, pero con más calidad en la salud, en lo social y en lo humano.
Pero ¿y las actitudes personales? La insatisfacción es directamente proporcional al nivel de frustración de expectativas de consumo. Sobre ello hay que actuar proponiendo otros modelos a la juventud para que entienda que, muchas veces, lo mejor de la vida suele ser gratuito. Que, cubierto lo básico, lo más inteligente que podemos hacer los seres humanos en estos momentos históricos es vivir (mejor y todos) con menos, quedándonos con lo esencial: la libertad, la naturaleza, la amistad, la cultura…
Ser frente a tener. Parece utópico, pero estoy convencido de que es lo más racional y el camino para intentar frenar la destrucción del planeta y evitar la infelicidad de las personas.
Decía Pasolini hace cuarenta años a propósito de la navidad que “para el nuevo capitalismo es indiferente que se crea en Dios, en la Patria o en la Familia. Ha creado su propio mito autónomo: el consumidor que se siente feliz de serlo”. El sistema económico dominante no busca cubrir las necesidades de la humanidad, sino el máximo beneficio empresarial. La producción y el consumo masivo crean necesidades ficticias con consecuencias negativas.
Las respuestas deben ser radicales: cambio de modelo socioeconómico y cambio de vida. Se necesitan soluciones globales o aumentarán la injusticia y la crisis medioambiental. Un concepto nuevo como decrecimiento tendrá que valorarse. Hay que apostar por la reorganización de la sociedad, por la racional utilización de los recursos frente a la concentración de la propiedad, el trabajo alienante y el consumo desaforado. Por un nuevo orden de valores que refuerce la solidaridad y la ayuda mutua, que socialice la cultura. Es la opción por una vida más austera y más sencilla en lo económico, pero con más calidad en la salud, en lo social y en lo humano.
Pero ¿y las actitudes personales? La insatisfacción es directamente proporcional al nivel de frustración de expectativas de consumo. Sobre ello hay que actuar proponiendo otros modelos a la juventud para que entienda que, muchas veces, lo mejor de la vida suele ser gratuito. Que, cubierto lo básico, lo más inteligente que podemos hacer los seres humanos en estos momentos históricos es vivir (mejor y todos) con menos, quedándonos con lo esencial: la libertad, la naturaleza, la amistad, la cultura…
Ser frente a tener. Parece utópico, pero estoy convencido de que es lo más racional y el camino para intentar frenar la destrucción del planeta y evitar la infelicidad de las personas.
Agustín Moreno
viernes, 18 de marzo de 2011
Una advertencia al mundo - por Amy Goodman
Al describir la devastación en una ciudad de Japón, un periodista escribió: "Parece como si una aplanadora gigante hubiera pasado por encima y arrasado con todo lo que allí existía. Escribo estos hechos...como una advertencia al mundo". El periodista era Wilfred Burchett, que escribía desde Hiroshima, Japón el 5 de septiembre de 1945. Burchett fue el primer periodista de Occidente en llegar a Hiroshima luego de que allí se lanzara la bomba atómica. Informó acerca de una extraña enfermedad que seguía matando a la gente, incluso un mes después de ese primer y letal uso de armas nucleares contra seres humanos. Sus palabras podrían perfectamente estar describiendo las escenas de aniquilación que acaban de tener lugar en el noreste de Japón. Debido al empeoramiento de la catástrofe en la central nuclear de Fukushima, su grave advertencia al mundo sigue estando hoy más que vigente.
El desastre se profundiza en el complejo nuclear de Fukushima tras el mayor terremoto en la historia de Japón y el tsunami que lo sucedió, que dejó miles de muertos. Las explosiones en los rectores número 1 y número 3 liberaron radiación a un nivel tal que fue medida por un buque de la Armada estadounidense desde una distancia de 160 kilómetros, lo que obligó al buque a alejarse de la costa. Una tercera explosión sucedió en el reactor número 2, provocando que muchos especularan que el contenedor primario, donde se mantiene el uranio sometido a fisión nuclear y que es de vital importancia, se había dañado. Poco después se incendió el reactor número 4, a pesar de que no estaba funcionando cuando el terremoto azotó el país. Cada reactor también ha tenido que utilizar el combustible nuclear almacenado en su interior, y ese combustible puede provocar grandes incendios, liberando más radiación al aire. Todos los sistemas de enfriamiento fallaron, así como también los sistemas de seguridad adicionales, y una pequeña delegación de valientes trabajadores permanece en el lugar, a pesar de la peligrosa radiación, que podría ser letal, tratando de bombear agua del mar a las estructuras dañadas para enfriar el combustible radiactivo.
El Presidente Barack Obama asumió la iniciativa de liderar un "renacimiento nuclear" y propuso nuevas garantías de préstamos federales por 36.000 millones de dólares para promover el interés de las empresas de energía en la construcción de nuevas plantas nucleares (lo que se suma a los 18.500 millones de dólares que habían sido aprobados durante el gobierno de George W. Bush). La primera empresa de energía que esperaba recibir esta dádiva pública fue Southern Company, por dos reactores anunciados para Georgia. La última vez que se autorizó y logró llevarse a cabo la construcción de una nueva planta de energía nuclear en Estados Unidos fue en 1973, cuando Obama estaba en séptimo grado en la Escuela Punahou en Honolulu. El desastre de Three Mile Island en 1979 y el de Chernobil en 1986 efectivamente clausuraron la posibilidad de avanzar en nuevos proyectos de energía nuclear con objetivos comerciales en Estados Unidos. Sin embargo, este país sigue siendo el mayor productor de energía nuclear comercial en el mundo. Las 104 plantas nucleares habilitadas son viejas, y se acercan al fin de su vida útil originalmente proyectada. Los propietarios de las plantas están solicitando al gobierno federal extender sus licencias para operar.
La Comisión Reguladora Nuclear (NRC, por sus siglas en inglés) está a cargo de otorgar y controlar estas licencias. El 10 de marzo, la NRC emitió un comunicado de prensa “acerca de la renovación de la licencia operativa de la Planta de Energía Nuclear Vermont Yankee cerca de Brattleboro, Vermont, por veinte años más. Está previsto que el personal de la NRC pronto expida la licencia renovada”, decía el comunicado de prensa. Harvey Wasserman, de NukeFree.org, me dijo: "El reactor número 1 de Fukushima es idéntico al de la planta de Vermont Yankee, que ahora está a la espera de renovar su licencia y que el pueblo de Vermont pretende cerrar. Es importante tener en cuenta que este tipo de accidente, este tipo de desastre, podría haberle ocurrido a cuatro reactores en California, si el terremoto de 9.0 grados de la escala Richter hubiera azotado el Cañón del Diablo en San Luis Obispo o San Onofre entre Los Ángeles y San Diego. Podríamos perfectamente ser ahora testigos de la evacuación de Los Ángeles o San Diego, si este tipo de cosa hubiera sucedido en California. Y, por supuesto, Vermont tiene el mismo problema. Hay 23 reactores en Estados Unidos que son idénticos o casi idénticos al reactor 1 de Fukushima". La mayoría de los habitantes de Vermont, entre ellos el gobernador del estado, Peter Shumlin, apoya el cierre del reactor Vermont Yankee, diseñado y construido por General Electric.
La crisis nuclear en Japón ha tenido repercusiones a nivel mundial. Hubo manifestaciones en toda Europa. Eva Joly, miembro del Parlamento europeo, dijo en una manifestación: "La idea de que esta energía es peligrosa pero podemos manejarla fue desechada hoy. Y sabemos cómo eliminar las plantas nucleares: necesitamos energía renovable, necesitamos molinos, necesitamos energía geotérmica y necesitamos energía solar". Suiza detuvo sus planes de renovar las licencias de sus reactores, y 10.000 manifestantes en Stuttgart exhortaron a la Canciller alemana Angela Merkel a que ordene el cierre inmediato de las siete plantas nucleares alemanas construidas antes de la década del 80. En Estados Unidos, el diputado demócrata de Massachusetts, Ed Markey, dijo "Lo que está sucediendo en Japón en este momento da indicios de que también en Estados Unidos podría ocurrir un grave accidente en una planta nuclear".
La era nuclear se inició no muy lejos de Fukushima, cuando Estados Unidos se convirtió en la única nación en la historia de la humanidad en lanzar bombas atómicas en otro país, dos bombas que destruyeron Hiroshima y Nagasaki y mataron a cientos de miles de civiles. El periodista Wilfred Burchett fue el primero en descrbirir la “plaga atómica”, como la llamó: “En estos hospitales encuentro gente que, cuando cayeron las bombas no sufrió ninguna lesión, pero que ahora están muriendo a causa de las secuelas. Su salud comenzó a deteriorarse sin motivo aparente”. Más de 65 años después de que se sentara en los escombros con su vapuleada máquina de escribir Hermes y escribiera su advertencia al mundo, ¿qué hemos aprendido?
sábado, 12 de marzo de 2011
Sobre la reconstrucción - Naomí Klein
... Valores de construcción pesada que incluyen las grandes empresas de ingeniería que consiguen jugosos contratos al margen de la oferta previa tras guerras y desastres naturales, crecieron un 250% entre 2001 y abril de 2007. La reconstrucción es ahora un negocio tan grande que cada nueva destrucción es recibida con la emoción de una apasionada e inicial oferta de valores públicos: 30,000 millones para la reconstrucción de Irak, 13,000 millones para la reconstrucción tras el tsunami, 100,000 millones para Nueva Orleans y la Costa del Golfo y 7,600 millones para el Líbano...
Naomi Klein
tomado de "La Doctrina del Shock"
viernes, 11 de marzo de 2011
sábado, 5 de marzo de 2011
martes, 22 de febrero de 2011
Del derecho a criticar. Del deber de no mentir al criticar - Paulo Freire
El derecho a criticar y el deber, al criticar, de no faltar a la verdad para apoyar nuestra crítica, es un imperativo ético de la más alta importancia en el proceso de aprendizaje de nuestra democracia.
Es preciso aceptar la crítica seria, fundada, que recibimos, de un lado, como esencial en el avance de la práctica y de la reflexión teórica, de otro, en el crecimiento necesario del sujeto criticado. De ahí que, al ser criticados, por más que no nos agrade, si la crítica es correcta, fundamentada, hecha éticamente, no tenemos forma de dejar de aceptarla, rectificando así nuestra posición anterior. Asumir la crítica implica, por tanto, reconocer que ella nos convence, parcial o totalmente, de que estábamos incurriendo en equívoco o error que merecía ser corregido o superado.
Esto significa que tenemos que aceptar algo obvio: que nuestros análisis de los hechos, de las cosas, que nuestras reflexiones, que nuestras propuestas, que nuestra comprensión del mundo, que nuestra manera de pensar, de hacer política, de sentir la belleza o la fealdad, las injusticias, que nada de eso es unánimemente aceptado o rechazado. Esto significa, fundamentalmente, reconocer que es imposible estar en el mundo, haciendo cosas, influyendo, interviniendo, sin ser criticado.
Pero, a pesar de la obviedad de lo que acabo de decir, esto es, de que es imposible agradar a griegos y a troyanos, quien hace algo tiene que ejercitar la humildad antes de comenzar a aparecer en función de lo que empezó a hacer. Vivida auténticamente, la humildad calma, pacifica los posibles ímpetus de intolerancia de nuestra vanidad frente a la crítica, incluso justa, que recibimos.
No es posible, por otro lado, ejercer el derecho a criticar, en términos constructivos, pretendiendo tener en el criticar un testimonio educativo, sin encarnar una posición rigurosamente ética. Así, el derecho a la práctica de criticar exige de quien lo asume el cumplimiento minucioso de ciertos deberes que, si no son observados, retirar la validez y la eficacia de la crítica. Deberes con relación al autor que criticamos y deberes con relación a los lectores de nuestros textos críticos. Deberes, en el fondo, también con relación a nosotros mismos.
El primero de ellos es no mentir. No mentir sobre lo criticado, no mentir a los lectores ni a nosotros. Nos podemos equivocar, podemos errar. Mentir, nunca.
Otro deber es procurar, con rigor, conocer el objeto de nuestra crítica. No es ético ni riguroso criticar lo que no conocemos. No puedo basar mi crítica en el pensamiento de A o de B, en lo que oí decir de A y de B, ni siquiera en lo que apenas leí sobre A y B, sino en lo que yo mismo leí, en lo que yo mismo indagué acerca de su pensamiento. Está claro que, para criticar positiva o negativamente el pensamiento de A o de B, me es importante también saber lo que de ellos dicen otros autores. Esto, sin embargo, no basta.
La exigencia de conocer el pensamiento que se ha de criticar no depende de que nos gusto o no la persona cuyo pensamiento analizamos.
¿Cómo criticar un texto que ni siquiera leí, basado apenas en la manía que tengo al autor o a la autora o porque José y María me dijeran que el autor del texto es espontaneísta? Que tenemos derecho a sentir manía de la gente no hay duda. Es obvio también. El derecho que tengo de tener manía a María o a José no se puede extender, sin embargo, al mentir sobre él o sobre ella. No puedo decir, por ejemplo, sin probarlo, que José y María dijeron que puede haber práctica educativa sin contenidos. En primer lugar, esta afirmación es una falsedad histórica. Nunca hubo ni hay educación sin contenidos. Segundo, si digo esto de José y de María, subrayando por tanto su error, sin probar que ellos, de verdad, hicieron tal afirmación, miento en relación a José y María, miento en relación a mí mismo y continúo trabajando contra la democracia, que no se construye falseando la verdad.
Si mi disposición por A o por B provoca en mí un malestar que va más allá de los límites, o que invalida o, como mínimo, dificulta que los lea, tengo el deber de optar por una posición de silencio frente a los que escriben. Y debo también criticarme por no ser capaz de superar mis malestares personales. Lo que no puedo es engrosar la lista de los que hablan por hablar, por lo que oyen decir, y a veces hasta sin ninguna resistencia afectiva a quien critica. Por el contrario, están los que inclusive se dicen amigos del intelectual criticado pero que grabarán, como cliché inmutable, frases hechas que se repiten con aires de enorme sabiduría. Insisto en que la falta de estos no está en el hecho de criticar a un amigo. No hay pecado ninguno en criticar a un amigo si lo hacemos éticamente.
Una vez leí, en un texto crítico de mi trabajo, que soy poco riguroso en el tratamiento de los temas. En cierto momento, por una razón que ya no recuerdo, el crítico citó un extracto de Pedagogía del Oprimido con un error lamentable que se venía repitiendo en diferentes reimpresiones. “La invasión de la praxis” en lugar de “La inversión de la praxis”. Me impresionó que un intelectual, que sorprende la falta de rigor en otro, no perciba cuán poco riguroso es al citar semejante sinsentido: “la invasión de la praxis”. Y no como prueba de mi falta de rigor.
Falta de rigor, ese intelectual subraya el poco rigor de otro.
El derecho a la crítica exige también del crítico un saber que debe ir más allá del saber acerca del objeto directo de la crítica. Saber indispensablemente para la rigurosidad del crítico.
Otro deber ético de quien critica es dejar claro a sus lectores que su crítica abarca un texto apenas del autor criticado o toda su obra, todo su pensamiento.
Si el autor criticado escribe varios trabajos, al criticar uno de ellos, no podemos decir que la crítica es a su pensamiento como totalidad, a no ser que, conociendo la totalidad, estemos convencidos de esto. Reitero: lo que no es posible es leer uno entre diez textos y extender a los nueve restantes la crítica hecha a uno, antes de analizar rigurosamente los demás.
La eticidad del trabajo intelectual no me permite la irresponsabilidad de ser imprudente en la apreciación de la producción de los otros. Como dije antes, puedo errar, me puedo equivocar o confundirme en mi análisis pero no puedo distorsionar el pensamiento que estudio y critico. No puedo decir que el autor que critico dijo Y si él dijo M y yo estoy seguro de que él dijo M.
No puedo criticar por pura envidia o por pura rabia simplemente para figurar.
Es inadmisible que, entre intelectuales de buen nivel, escuchemos afirmaciones como ésta:
-¿Ha leído usted hay un trabajo reciente de ese autor que usted critica tan duramente?
-No. Y me produce irritación de quien lo ha leído.
Este discurso niega totalmente al intelectual que lo hace. Peor todavía: este discurso en nada contribuye a la formación ético-científica de los alumnos o alumnas de tal intelectual.
Recientemente escuché de una alumna en tono sufrido, cuánto la decepcionara haber oído del profesor en quien confiaba referencias críticas sobre cierto intelectual fundadas casi en el “me dijeron” o en el “es esto lo que se dice”.
Los profesores no enseñamos meros contenidos. A través de la enseñanza de estos, enseñamos también a pensar críticamente, si somos progresistas y enseñamos para nosotros; por eso mismo, no es de depositar paquetes en la conciencia vacía de los educandos.
Nuestro testimonio de seriedad en las citas o en las referencias que hacemos de autores de quienes estamos en desacuerdo o con quienes coincidimos o, por el contrario, nuestra irresponsabilidad en el tratamiento de los temas y de los autores, todo esto puede interferir de manera negativa o positiva en la formación permanente de los educandos.
De un estudiante brasileño que estaba haciendo su doctorado en París oí, años atrás, lo siguiente: “Aprendí recientemente la significación profunda de las citas. Estaba discutiendo un pequeño texto con mi orientador en el que se hacía una cita de Merleau-Ponty. El profesor hizo un gesto de pausa y me hizo dos preguntas:
-¿Usted ha leído, por lo menos, el capítulo entero del que extrajo la cita?
-¿Usted está seguro de que necesita hacer esta cita?
“En verdad”, dije a mi amigo, “no había leído a Ponty y, desafiado por las preguntas del orientador, fui al texto de Merleau, revisé el mío y percibí que la cita era innecesaria”.
Citar, realmente, no puede ser una pura exhibición intelectual o remedio para la inseguridad. Leer un libro, por ejemplo, en la traducción brasileña, por no dominar suficientemente la lengua materna del autor, para hacer la cita en lengua materna es procedimiento poco ético y nada respetable. Citar no puede ser, tampoco, artificio, a través del cual alargamos nuestro texto con retales de textos de otros.
Creo que es urgente, entre nosotros, superar este mal hábito que es, en el fondo, un testimonio deformante, de criticar, de minimizar a un autor, de imputarle afirmaciones que jamás hizo o distorsionar las que realmente hizo. Y de hacerlo con seriedad y certeza tales que pudieran dejar en duda hasta al autor injustamente criticado. En cierto momento del proceso los críticos se apoyan apenas en lo que oyen y no en lo que leen o investigan.
La crítica fácil, ligera, se arrastra irresponsable y, no raramente, se pierde en el tiempo. De repente, se oye todavía de algunos de estos críticos perdidos en el tiempo, como presencias negativas, que Freire es idealista. Que la concienciación en su obra es la mejor prueba de su ilusión subjetivista. No leyeron un texto de 1970 en que discuto detenidamente este problema, otro de 1974, ambos publicados por la Editorial Paz e Tierra en 1975, en Ação cultural para a liberdade e outros escritos. No leyeron una serie de ensayos, de entrevistas, de libros dialógicos aparecidos en los años 80 y, más recientemente, Pedagogia da esperança, um reencontró com a Pedagogia do oprimido, que Paz e Terra acaba de publicar. No leyeron igualmente A educação na cidade, publicación de Cortez, de diciembre de 1991.
No es que piense que deba ser leído por todos. ¡No! Pero sí por aquel que, criticándome, no puede sustraerse a la lectura de lo que critica.
El derecho incontestable a criticar exige de quien lo ejerce el deber de no mentir.
Es preciso aceptar la crítica seria, fundada, que recibimos, de un lado, como esencial en el avance de la práctica y de la reflexión teórica, de otro, en el crecimiento necesario del sujeto criticado. De ahí que, al ser criticados, por más que no nos agrade, si la crítica es correcta, fundamentada, hecha éticamente, no tenemos forma de dejar de aceptarla, rectificando así nuestra posición anterior. Asumir la crítica implica, por tanto, reconocer que ella nos convence, parcial o totalmente, de que estábamos incurriendo en equívoco o error que merecía ser corregido o superado.
Esto significa que tenemos que aceptar algo obvio: que nuestros análisis de los hechos, de las cosas, que nuestras reflexiones, que nuestras propuestas, que nuestra comprensión del mundo, que nuestra manera de pensar, de hacer política, de sentir la belleza o la fealdad, las injusticias, que nada de eso es unánimemente aceptado o rechazado. Esto significa, fundamentalmente, reconocer que es imposible estar en el mundo, haciendo cosas, influyendo, interviniendo, sin ser criticado.
Pero, a pesar de la obviedad de lo que acabo de decir, esto es, de que es imposible agradar a griegos y a troyanos, quien hace algo tiene que ejercitar la humildad antes de comenzar a aparecer en función de lo que empezó a hacer. Vivida auténticamente, la humildad calma, pacifica los posibles ímpetus de intolerancia de nuestra vanidad frente a la crítica, incluso justa, que recibimos.
No es posible, por otro lado, ejercer el derecho a criticar, en términos constructivos, pretendiendo tener en el criticar un testimonio educativo, sin encarnar una posición rigurosamente ética. Así, el derecho a la práctica de criticar exige de quien lo asume el cumplimiento minucioso de ciertos deberes que, si no son observados, retirar la validez y la eficacia de la crítica. Deberes con relación al autor que criticamos y deberes con relación a los lectores de nuestros textos críticos. Deberes, en el fondo, también con relación a nosotros mismos.
El primero de ellos es no mentir. No mentir sobre lo criticado, no mentir a los lectores ni a nosotros. Nos podemos equivocar, podemos errar. Mentir, nunca.
Otro deber es procurar, con rigor, conocer el objeto de nuestra crítica. No es ético ni riguroso criticar lo que no conocemos. No puedo basar mi crítica en el pensamiento de A o de B, en lo que oí decir de A y de B, ni siquiera en lo que apenas leí sobre A y B, sino en lo que yo mismo leí, en lo que yo mismo indagué acerca de su pensamiento. Está claro que, para criticar positiva o negativamente el pensamiento de A o de B, me es importante también saber lo que de ellos dicen otros autores. Esto, sin embargo, no basta.
La exigencia de conocer el pensamiento que se ha de criticar no depende de que nos gusto o no la persona cuyo pensamiento analizamos.
¿Cómo criticar un texto que ni siquiera leí, basado apenas en la manía que tengo al autor o a la autora o porque José y María me dijeran que el autor del texto es espontaneísta? Que tenemos derecho a sentir manía de la gente no hay duda. Es obvio también. El derecho que tengo de tener manía a María o a José no se puede extender, sin embargo, al mentir sobre él o sobre ella. No puedo decir, por ejemplo, sin probarlo, que José y María dijeron que puede haber práctica educativa sin contenidos. En primer lugar, esta afirmación es una falsedad histórica. Nunca hubo ni hay educación sin contenidos. Segundo, si digo esto de José y de María, subrayando por tanto su error, sin probar que ellos, de verdad, hicieron tal afirmación, miento en relación a José y María, miento en relación a mí mismo y continúo trabajando contra la democracia, que no se construye falseando la verdad.
Si mi disposición por A o por B provoca en mí un malestar que va más allá de los límites, o que invalida o, como mínimo, dificulta que los lea, tengo el deber de optar por una posición de silencio frente a los que escriben. Y debo también criticarme por no ser capaz de superar mis malestares personales. Lo que no puedo es engrosar la lista de los que hablan por hablar, por lo que oyen decir, y a veces hasta sin ninguna resistencia afectiva a quien critica. Por el contrario, están los que inclusive se dicen amigos del intelectual criticado pero que grabarán, como cliché inmutable, frases hechas que se repiten con aires de enorme sabiduría. Insisto en que la falta de estos no está en el hecho de criticar a un amigo. No hay pecado ninguno en criticar a un amigo si lo hacemos éticamente.
Una vez leí, en un texto crítico de mi trabajo, que soy poco riguroso en el tratamiento de los temas. En cierto momento, por una razón que ya no recuerdo, el crítico citó un extracto de Pedagogía del Oprimido con un error lamentable que se venía repitiendo en diferentes reimpresiones. “La invasión de la praxis” en lugar de “La inversión de la praxis”. Me impresionó que un intelectual, que sorprende la falta de rigor en otro, no perciba cuán poco riguroso es al citar semejante sinsentido: “la invasión de la praxis”. Y no como prueba de mi falta de rigor.
Falta de rigor, ese intelectual subraya el poco rigor de otro.
El derecho a la crítica exige también del crítico un saber que debe ir más allá del saber acerca del objeto directo de la crítica. Saber indispensablemente para la rigurosidad del crítico.
Otro deber ético de quien critica es dejar claro a sus lectores que su crítica abarca un texto apenas del autor criticado o toda su obra, todo su pensamiento.
Si el autor criticado escribe varios trabajos, al criticar uno de ellos, no podemos decir que la crítica es a su pensamiento como totalidad, a no ser que, conociendo la totalidad, estemos convencidos de esto. Reitero: lo que no es posible es leer uno entre diez textos y extender a los nueve restantes la crítica hecha a uno, antes de analizar rigurosamente los demás.
La eticidad del trabajo intelectual no me permite la irresponsabilidad de ser imprudente en la apreciación de la producción de los otros. Como dije antes, puedo errar, me puedo equivocar o confundirme en mi análisis pero no puedo distorsionar el pensamiento que estudio y critico. No puedo decir que el autor que critico dijo Y si él dijo M y yo estoy seguro de que él dijo M.
No puedo criticar por pura envidia o por pura rabia simplemente para figurar.
Es inadmisible que, entre intelectuales de buen nivel, escuchemos afirmaciones como ésta:
-¿Ha leído usted hay un trabajo reciente de ese autor que usted critica tan duramente?
-No. Y me produce irritación de quien lo ha leído.
Este discurso niega totalmente al intelectual que lo hace. Peor todavía: este discurso en nada contribuye a la formación ético-científica de los alumnos o alumnas de tal intelectual.
Recientemente escuché de una alumna en tono sufrido, cuánto la decepcionara haber oído del profesor en quien confiaba referencias críticas sobre cierto intelectual fundadas casi en el “me dijeron” o en el “es esto lo que se dice”.
Los profesores no enseñamos meros contenidos. A través de la enseñanza de estos, enseñamos también a pensar críticamente, si somos progresistas y enseñamos para nosotros; por eso mismo, no es de depositar paquetes en la conciencia vacía de los educandos.
Nuestro testimonio de seriedad en las citas o en las referencias que hacemos de autores de quienes estamos en desacuerdo o con quienes coincidimos o, por el contrario, nuestra irresponsabilidad en el tratamiento de los temas y de los autores, todo esto puede interferir de manera negativa o positiva en la formación permanente de los educandos.
De un estudiante brasileño que estaba haciendo su doctorado en París oí, años atrás, lo siguiente: “Aprendí recientemente la significación profunda de las citas. Estaba discutiendo un pequeño texto con mi orientador en el que se hacía una cita de Merleau-Ponty. El profesor hizo un gesto de pausa y me hizo dos preguntas:
-¿Usted ha leído, por lo menos, el capítulo entero del que extrajo la cita?
-¿Usted está seguro de que necesita hacer esta cita?
“En verdad”, dije a mi amigo, “no había leído a Ponty y, desafiado por las preguntas del orientador, fui al texto de Merleau, revisé el mío y percibí que la cita era innecesaria”.
Citar, realmente, no puede ser una pura exhibición intelectual o remedio para la inseguridad. Leer un libro, por ejemplo, en la traducción brasileña, por no dominar suficientemente la lengua materna del autor, para hacer la cita en lengua materna es procedimiento poco ético y nada respetable. Citar no puede ser, tampoco, artificio, a través del cual alargamos nuestro texto con retales de textos de otros.
Creo que es urgente, entre nosotros, superar este mal hábito que es, en el fondo, un testimonio deformante, de criticar, de minimizar a un autor, de imputarle afirmaciones que jamás hizo o distorsionar las que realmente hizo. Y de hacerlo con seriedad y certeza tales que pudieran dejar en duda hasta al autor injustamente criticado. En cierto momento del proceso los críticos se apoyan apenas en lo que oyen y no en lo que leen o investigan.
La crítica fácil, ligera, se arrastra irresponsable y, no raramente, se pierde en el tiempo. De repente, se oye todavía de algunos de estos críticos perdidos en el tiempo, como presencias negativas, que Freire es idealista. Que la concienciación en su obra es la mejor prueba de su ilusión subjetivista. No leyeron un texto de 1970 en que discuto detenidamente este problema, otro de 1974, ambos publicados por la Editorial Paz e Tierra en 1975, en Ação cultural para a liberdade e outros escritos. No leyeron una serie de ensayos, de entrevistas, de libros dialógicos aparecidos en los años 80 y, más recientemente, Pedagogia da esperança, um reencontró com a Pedagogia do oprimido, que Paz e Terra acaba de publicar. No leyeron igualmente A educação na cidade, publicación de Cortez, de diciembre de 1991.
No es que piense que deba ser leído por todos. ¡No! Pero sí por aquel que, criticándome, no puede sustraerse a la lectura de lo que critica.
El derecho incontestable a criticar exige de quien lo ejerce el deber de no mentir.
domingo, 20 de febrero de 2011
lunes, 14 de febrero de 2011
Reflexiones de Fidel Castro: La Rebelión Revolucionaria en Egipto
La Habana, 14 feb (PL) La Rebelión Revolucionaria en Egipto, es el título de las más recientes Reflexiones del líder de la Revolución cubana, Fidel Castro.
Prensa Latina transmite a continuación el texto íntegro:
Dije hace varios días que la suerte de Mubarak estaba echada y ni siquiera Obama podía salvarlo.
El mundo conoce lo que sucede en el Medio Oriente. Las noticias circulan a velocidad pasmosa. Apenas alcanza el tiempo a los políticos para leer los despachos que van llegando hora por hora. Todos están conscientes de la importancia de lo que allí ocurre.
Tras 18 días de duro batallar, el pueblo egipcio logró un importante objetivo: derrocar al principal aliado de Estados Unidos en el seno de los países árabes. Mubarak oprimía y saqueaba a su propio pueblo, era enemigo de los palestinos y cómplice de Israel, la sexta potencia nuclear del planeta, asociada al grupo belicoso de la OTAN.
Las Fuerzas Armadas de Egipto, bajo la dirección de Gamal Abdel Nasser, habían lanzado por la borda a un Rey sumiso y creado la República que, con el apoyo de la URSS, defendió su Patria de la invasión franco-británica e israelita en 1956, y preservó la posesión del Canal de Suez y la independencia de su milenaria nación.
Egipto poseía por ello elevado prestigio en el Tercer Mundo. Nasser era conocido como uno de los líderes más destacados del Movimiento de Países No Alineados, en cuya creación participó junto a otros conocidos dirigentes de Asia, África y Oceanía que luchaban por la liberación nacional y la independencia política y económica de las antiguas colonias.
Egipto gozó siempre del apoyo y el respeto de dicha organización internacional que agrupa a más de cien países. En este momento, precisamente, ese hermano país preside el Movimiento por el período de tres años que le corresponde; y el apoyo de muchos de sus miembros a la lucha que hoy libra su pueblo no se hará esperar.
¿Qué significaron los Acuerdos de Camp David, y por qué el pueblo heroico de Palestina defiende tan arduamente sus derechos más vitales?
En Camp David -con la mediación del entonces presidente de Estados Unidos Jimmy Carter-, el mandatario de Egipto Anwar el-Sadat y el Primer Ministro israelí Menahem Begin, firmaron los famosos acuerdos entre Egipto e Israel.
Se cuenta que sostuvieron conversaciones secretas durante 12 días, y el 17 de septiembre de 1978 firmaron dos acuerdos importantes: uno referido a la paz entre Egipto e Israel; y otro relacionado con la creación de un territorio autónomo en la Franja de Gaza y Cisjordania, donde el-Sadat pensaba -e Israel conocía y compartía la idea- que sería la sede del Estado palestino, cuya existencia, así como la del Estado de Israel, la Organización de Naciones Unidas acordó el 29 de noviembre de 1947, en el mandato británico de Palestina.
Tras conversaciones arduas y complejas, Israel aceptó retirar sus tropas del territorio egipcio del Sinaí, aunque rechazó categóricamente la participación en aquellas negociaciones de paz de la representación de Palestina.
Como producto del primer acuerdo, en el plazo de un año, Israel reintegró a Egipto el territorio del Sinaí ocupado en una de las guerras árabe-israelíes.
En virtud del segundo, ambas partes se comprometían a negociar la creación del régimen autónomo en Cisjordania y la Franja de Gaza. La primera, comprendía un territorio de 5 640 kilómetros cuadrados y 2,1 millones de habitantes; y la segunda, 360 kilómetros cuadrados y 1,5 millones de habitantes.
Los países árabes se indignaron con aquel acuerdo en que, a su juicio, Egipto no defendió con suficiente energía y firmeza un Estado Palestino, cuyo derecho a existir había sido centro de las luchas libradas durante décadas por los estados árabes.
A tal extremo de indignación llegó la reacción de los mismos, que muchos rompieron relaciones con Egipto. De esa forma, la Resolución de Naciones Unidas de noviembre de 1947, fue borrada del mapa. El ente autónomo jamás se creó y así se privaba a los palestinos del derecho a existir como estado independiente, de lo cual se deriva la interminable tragedia que se vive y que debió resolverse hace más de tres décadas.
La población árabe de Palestina es víctima de acciones genocidas; las tierras les son arrebatadas o privadas de agua en aquellas áreas semidesérticas y las viviendas destruidas con pesados martillos. En la Franja de Gaza, un millón y medio de personas son sistemáticamente atacadas con proyectiles explosivos, fósforo vivo y las conocidas granadas cazabobos. El territorio de la Franja está bloqueado por mar y por tierra. ¿Por qué se habla tanto de los acuerdos de Camp David y no se menciona a Palestina?
Estados Unidos suministra los más modernos y sofisticados armamentos a Israel por valor de miles de millones de dólares cada año. Egipto, un país árabe, fue convertido en el segundo receptor de armas norteamericanas. ¿Para luchar contra quién? ¿Contra otro país árabe? ¿Contra el propio pueblo egipcio?
Cuando la población demandaba respeto a sus derechos más elementales y la renuncia de un presidente cuya política consistía en explotar y saquear a su propio pueblo, las fuerzas represivas entrenadas por Estados Unidos no vacilaron en disparar contra ella, matando cientos de personas e hiriendo a miles.
Cuando el pueblo egipcio esperaba explicaciones del Gobierno de su propio país, las respuestas venían de altos funcionarios de los órganos de inteligencia o del gobierno de Estados Unidos, sin respeto alguno para los funcionarios egipcios. ¿Es que acaso los dirigentes de Estados Unidos y sus órganos de inteligencia no conocían una sola palabra de los colosales robos del gobierno de Mubarak?
Antes de que el pueblo protestara en masa desde la Plaza Tahrir, ni los funcionarios del gobierno, ni los órganos de inteligencia de Estados Unidos decían una sola palabra de los privilegios y robos descarados de miles de millones dólares.
Sería un error imaginar que el movimiento popular revolucionario en Egipto obedece teóricamente a una reacción contra las violaciones a sus derechos más elementales. Los pueblos no desafían la represión y la muerte ni permanecen noches enteras protestando con energía por cuestiones simplemente formales. Lo hacen cuando sus derechos legales y materiales son sacrificados sin piedad a las exigencias insaciables de políticos corruptos y de los círculos nacionales e internacionales que saquean el país.
El índice de pobreza afectaba ya a la inmensa mayoría de un pueblo combativo, joven y patriótico, agredido en su dignidad, su cultura y sus creencias.
¿Cómo podrían conciliarse la elevación imparable de los precios de los alimentos con las decenas de miles de millones de dólares que se atribuyen al presidente Mubarak, y a los sectores privilegiados del gobierno y de la sociedad?
No basta ahora que se conozca a cuánto ascienden, hay que exigir que sean devueltos al país.
Obama está afectado por los acontecimientos egipcios, actúa o parece actuar como dueño del planeta. Lo de Egipto pareciera ser un asunto suyo. No para de hablar por teléfono con los líderes de otros países.
La agencia EFE, por ejemplo, informa: “…habló con el primer ministro británico, David Cameron; el rey Abdalá II de Jordania, y con el primer ministro turco, el islamista moderado Recep Tayyip Erdogan.”
“…el gobernante de EEUU valoró el ‘cambio histórico’ que han impulsado los egipcios y reafirmó su admiración por sus esfuerzos…”.
La principal agencia de información norteamericana AP, transmite razonamientos dignos de atención:
“Estados Unidos solicita gobernantes en el Medio Oriente de inclinación occidental, amistosos con Israel y dispuestos a cooperar en la lucha contra el extremismo islámico al tiempo que protejan los derechos humanos.”
“…Barack Obama ha planteado una lista de requisitos ideales imposibles de satisfacer tras la caída de dos aliados de Washington en Egipto y Túnez en revueltas populares que, según expertos, se propagarán en la región.”
“No existe prospecto con ese currículo de ensueño y es muy difícil que aparezca uno pronto. En parte se debe a que en los últimos 40 años, Estados Unidos sacrificó los ideales nobles de los derechos humanos, que tanto propugna, a cambio de la estabilidad, la continuidad y el petróleo en una de las regiones más volátiles del mundo.”
“‘Egipto no volverá a ser el mismo’, dijo Obama el viernes después de que celebrara la salida de Hosni Mubarak.”
“Mediante sus protestas pacíficas, dijo Obama, los egipcios ‘transformaron su país y al mundo’.
“Aun cuando persiste el nerviosismo entre varios gobiernos árabes, las elites afianzadas en Egipto y Túnez no han dado señales de que estén dispuestas a ceder poder ni la vasta influencia económica que han tenido.”
“El gobierno de Obama ha insistido en que el cambio no debía ser de ‘personalidades’. El gobierno estadounidense fijó esta postura desde que el presidente Zine El Abidine Ben Ali huyó en enero de Túnez, un día después de que la secretaria de Estado, Hillary Rodham Clinton, advirtiera a los gobernantes árabes en un discurso en Qatar que sin una reforma las cimientes de sus países ’se hundirían en la arena’.”
La gente no se muestra muy dócil en la Plaza Tahrir.
Europa Press narra:
“Miles de manifestantes han llegado a la plaza de Tahrir, el epicentro de las movilizaciones que provocaron la renuncia del presidente del país, Hosni Mubarak, para reforzar a los que continúan en ese emplazamiento a pesar del intento de la Policía militar de desalojarles, según ha informado la cadena británica BBC.
“El corresponsal de la BBC destacado en la céntrica plaza cairota ha asegurado que el Ejército se está mostrando indeciso ante la llegada de nuevos manifestantes…”
“El ‘núcleo duro’ [...] está situado en una de las esquinas de la plaza. [...] han decidido permanecer en Tahrir [...] para asegurarse de que se cumplen todas sus reclamaciones.”
Con independencia de lo que ocurra en Egipto, uno de los problemas más graves que enfrenta el imperialismo en este instante es el déficit de cereales que analicé en la Reflexión del 19 de enero.
Estados Unidos emplea una parte importante del maíz que cultiva y un alto índice de su cosecha de soya a la producción de biocombustibles. Europa por su parte, emplea millones de hectáreas de tierra con ese propósito.
Por otro lado, como consecuencia del cambio climático originado fundamentalmente por los países desarrollados y ricos, se está creando un déficit de agua dulce y alimentos incompatible con el crecimiento de la población, a un ritmo que la conduciría a 9 mil millones de habitantes en apenas 30 años, sin que la Organización de Naciones Unidas y los gobiernos más influyentes del planeta, después de las defraudantes reuniones de Copenhague y Cancún, hayan advertido e informado al mundo de esa situación.
Apoyamos al pueblo egipcio y su valiente lucha por sus derechos políticos y la justicia social.
No estamos contra el pueblo de Israel, estamos contra el genocidio del pueblo palestino y a favor de su derecho a un Estado independiente.
No estamos a favor de la guerra, sino en favor de la paz entre todos los pueblos.
Fidel Castro Ruz
Febrero 13 de 2011
9 y 14 p.m.
Prensa Latina transmite a continuación el texto íntegro:
Dije hace varios días que la suerte de Mubarak estaba echada y ni siquiera Obama podía salvarlo.
El mundo conoce lo que sucede en el Medio Oriente. Las noticias circulan a velocidad pasmosa. Apenas alcanza el tiempo a los políticos para leer los despachos que van llegando hora por hora. Todos están conscientes de la importancia de lo que allí ocurre.
Tras 18 días de duro batallar, el pueblo egipcio logró un importante objetivo: derrocar al principal aliado de Estados Unidos en el seno de los países árabes. Mubarak oprimía y saqueaba a su propio pueblo, era enemigo de los palestinos y cómplice de Israel, la sexta potencia nuclear del planeta, asociada al grupo belicoso de la OTAN.
Las Fuerzas Armadas de Egipto, bajo la dirección de Gamal Abdel Nasser, habían lanzado por la borda a un Rey sumiso y creado la República que, con el apoyo de la URSS, defendió su Patria de la invasión franco-británica e israelita en 1956, y preservó la posesión del Canal de Suez y la independencia de su milenaria nación.
Egipto poseía por ello elevado prestigio en el Tercer Mundo. Nasser era conocido como uno de los líderes más destacados del Movimiento de Países No Alineados, en cuya creación participó junto a otros conocidos dirigentes de Asia, África y Oceanía que luchaban por la liberación nacional y la independencia política y económica de las antiguas colonias.
Egipto gozó siempre del apoyo y el respeto de dicha organización internacional que agrupa a más de cien países. En este momento, precisamente, ese hermano país preside el Movimiento por el período de tres años que le corresponde; y el apoyo de muchos de sus miembros a la lucha que hoy libra su pueblo no se hará esperar.
¿Qué significaron los Acuerdos de Camp David, y por qué el pueblo heroico de Palestina defiende tan arduamente sus derechos más vitales?
En Camp David -con la mediación del entonces presidente de Estados Unidos Jimmy Carter-, el mandatario de Egipto Anwar el-Sadat y el Primer Ministro israelí Menahem Begin, firmaron los famosos acuerdos entre Egipto e Israel.
Se cuenta que sostuvieron conversaciones secretas durante 12 días, y el 17 de septiembre de 1978 firmaron dos acuerdos importantes: uno referido a la paz entre Egipto e Israel; y otro relacionado con la creación de un territorio autónomo en la Franja de Gaza y Cisjordania, donde el-Sadat pensaba -e Israel conocía y compartía la idea- que sería la sede del Estado palestino, cuya existencia, así como la del Estado de Israel, la Organización de Naciones Unidas acordó el 29 de noviembre de 1947, en el mandato británico de Palestina.
Tras conversaciones arduas y complejas, Israel aceptó retirar sus tropas del territorio egipcio del Sinaí, aunque rechazó categóricamente la participación en aquellas negociaciones de paz de la representación de Palestina.
Como producto del primer acuerdo, en el plazo de un año, Israel reintegró a Egipto el territorio del Sinaí ocupado en una de las guerras árabe-israelíes.
En virtud del segundo, ambas partes se comprometían a negociar la creación del régimen autónomo en Cisjordania y la Franja de Gaza. La primera, comprendía un territorio de 5 640 kilómetros cuadrados y 2,1 millones de habitantes; y la segunda, 360 kilómetros cuadrados y 1,5 millones de habitantes.
Los países árabes se indignaron con aquel acuerdo en que, a su juicio, Egipto no defendió con suficiente energía y firmeza un Estado Palestino, cuyo derecho a existir había sido centro de las luchas libradas durante décadas por los estados árabes.
A tal extremo de indignación llegó la reacción de los mismos, que muchos rompieron relaciones con Egipto. De esa forma, la Resolución de Naciones Unidas de noviembre de 1947, fue borrada del mapa. El ente autónomo jamás se creó y así se privaba a los palestinos del derecho a existir como estado independiente, de lo cual se deriva la interminable tragedia que se vive y que debió resolverse hace más de tres décadas.
La población árabe de Palestina es víctima de acciones genocidas; las tierras les son arrebatadas o privadas de agua en aquellas áreas semidesérticas y las viviendas destruidas con pesados martillos. En la Franja de Gaza, un millón y medio de personas son sistemáticamente atacadas con proyectiles explosivos, fósforo vivo y las conocidas granadas cazabobos. El territorio de la Franja está bloqueado por mar y por tierra. ¿Por qué se habla tanto de los acuerdos de Camp David y no se menciona a Palestina?
Estados Unidos suministra los más modernos y sofisticados armamentos a Israel por valor de miles de millones de dólares cada año. Egipto, un país árabe, fue convertido en el segundo receptor de armas norteamericanas. ¿Para luchar contra quién? ¿Contra otro país árabe? ¿Contra el propio pueblo egipcio?
Cuando la población demandaba respeto a sus derechos más elementales y la renuncia de un presidente cuya política consistía en explotar y saquear a su propio pueblo, las fuerzas represivas entrenadas por Estados Unidos no vacilaron en disparar contra ella, matando cientos de personas e hiriendo a miles.
Cuando el pueblo egipcio esperaba explicaciones del Gobierno de su propio país, las respuestas venían de altos funcionarios de los órganos de inteligencia o del gobierno de Estados Unidos, sin respeto alguno para los funcionarios egipcios. ¿Es que acaso los dirigentes de Estados Unidos y sus órganos de inteligencia no conocían una sola palabra de los colosales robos del gobierno de Mubarak?
Antes de que el pueblo protestara en masa desde la Plaza Tahrir, ni los funcionarios del gobierno, ni los órganos de inteligencia de Estados Unidos decían una sola palabra de los privilegios y robos descarados de miles de millones dólares.
Sería un error imaginar que el movimiento popular revolucionario en Egipto obedece teóricamente a una reacción contra las violaciones a sus derechos más elementales. Los pueblos no desafían la represión y la muerte ni permanecen noches enteras protestando con energía por cuestiones simplemente formales. Lo hacen cuando sus derechos legales y materiales son sacrificados sin piedad a las exigencias insaciables de políticos corruptos y de los círculos nacionales e internacionales que saquean el país.
El índice de pobreza afectaba ya a la inmensa mayoría de un pueblo combativo, joven y patriótico, agredido en su dignidad, su cultura y sus creencias.
¿Cómo podrían conciliarse la elevación imparable de los precios de los alimentos con las decenas de miles de millones de dólares que se atribuyen al presidente Mubarak, y a los sectores privilegiados del gobierno y de la sociedad?
No basta ahora que se conozca a cuánto ascienden, hay que exigir que sean devueltos al país.
Obama está afectado por los acontecimientos egipcios, actúa o parece actuar como dueño del planeta. Lo de Egipto pareciera ser un asunto suyo. No para de hablar por teléfono con los líderes de otros países.
La agencia EFE, por ejemplo, informa: “…habló con el primer ministro británico, David Cameron; el rey Abdalá II de Jordania, y con el primer ministro turco, el islamista moderado Recep Tayyip Erdogan.”
“…el gobernante de EEUU valoró el ‘cambio histórico’ que han impulsado los egipcios y reafirmó su admiración por sus esfuerzos…”.
La principal agencia de información norteamericana AP, transmite razonamientos dignos de atención:
“Estados Unidos solicita gobernantes en el Medio Oriente de inclinación occidental, amistosos con Israel y dispuestos a cooperar en la lucha contra el extremismo islámico al tiempo que protejan los derechos humanos.”
“…Barack Obama ha planteado una lista de requisitos ideales imposibles de satisfacer tras la caída de dos aliados de Washington en Egipto y Túnez en revueltas populares que, según expertos, se propagarán en la región.”
“No existe prospecto con ese currículo de ensueño y es muy difícil que aparezca uno pronto. En parte se debe a que en los últimos 40 años, Estados Unidos sacrificó los ideales nobles de los derechos humanos, que tanto propugna, a cambio de la estabilidad, la continuidad y el petróleo en una de las regiones más volátiles del mundo.”
“‘Egipto no volverá a ser el mismo’, dijo Obama el viernes después de que celebrara la salida de Hosni Mubarak.”
“Mediante sus protestas pacíficas, dijo Obama, los egipcios ‘transformaron su país y al mundo’.
“Aun cuando persiste el nerviosismo entre varios gobiernos árabes, las elites afianzadas en Egipto y Túnez no han dado señales de que estén dispuestas a ceder poder ni la vasta influencia económica que han tenido.”
“El gobierno de Obama ha insistido en que el cambio no debía ser de ‘personalidades’. El gobierno estadounidense fijó esta postura desde que el presidente Zine El Abidine Ben Ali huyó en enero de Túnez, un día después de que la secretaria de Estado, Hillary Rodham Clinton, advirtiera a los gobernantes árabes en un discurso en Qatar que sin una reforma las cimientes de sus países ’se hundirían en la arena’.”
La gente no se muestra muy dócil en la Plaza Tahrir.
Europa Press narra:
“Miles de manifestantes han llegado a la plaza de Tahrir, el epicentro de las movilizaciones que provocaron la renuncia del presidente del país, Hosni Mubarak, para reforzar a los que continúan en ese emplazamiento a pesar del intento de la Policía militar de desalojarles, según ha informado la cadena británica BBC.
“El corresponsal de la BBC destacado en la céntrica plaza cairota ha asegurado que el Ejército se está mostrando indeciso ante la llegada de nuevos manifestantes…”
“El ‘núcleo duro’ [...] está situado en una de las esquinas de la plaza. [...] han decidido permanecer en Tahrir [...] para asegurarse de que se cumplen todas sus reclamaciones.”
Con independencia de lo que ocurra en Egipto, uno de los problemas más graves que enfrenta el imperialismo en este instante es el déficit de cereales que analicé en la Reflexión del 19 de enero.
Estados Unidos emplea una parte importante del maíz que cultiva y un alto índice de su cosecha de soya a la producción de biocombustibles. Europa por su parte, emplea millones de hectáreas de tierra con ese propósito.
Por otro lado, como consecuencia del cambio climático originado fundamentalmente por los países desarrollados y ricos, se está creando un déficit de agua dulce y alimentos incompatible con el crecimiento de la población, a un ritmo que la conduciría a 9 mil millones de habitantes en apenas 30 años, sin que la Organización de Naciones Unidas y los gobiernos más influyentes del planeta, después de las defraudantes reuniones de Copenhague y Cancún, hayan advertido e informado al mundo de esa situación.
Apoyamos al pueblo egipcio y su valiente lucha por sus derechos políticos y la justicia social.
No estamos contra el pueblo de Israel, estamos contra el genocidio del pueblo palestino y a favor de su derecho a un Estado independiente.
No estamos a favor de la guerra, sino en favor de la paz entre todos los pueblos.
Fidel Castro Ruz
Febrero 13 de 2011
9 y 14 p.m.
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